Cinco
años pasan rápido, casi sin darnos cuenta. El
11 de Setiembre se conmemoro el quinto año de la veloz
partida de alguien que más allá de la actividad
automovilística logró alcanzar el corazón
y los sentimientos de todo un país. Gonzalo defendió
un ideal a toda costa, fue capaz de entregarse un 110% para
alcanzar sus metas y no se rindió jamás. No es
algo menor que hoy su ejemplo de vida sea tomado como referencia
por las nuevas generaciones, ya que en un mundo donde cada vez
es más difícil encontrar referentes la figura
de Gonzalo toma cada día más fuerza; dependiendo
de cada uno de nosotros para que su recuerdo no solo se mantenga,
sino que tome cada día más impulso.
Los resultados deportivos de Gonzalo son elocuentes, podríamos
hablar largo y tendido sobre su trayectoria en el karting, los
turismos o los monoplazas, tanto de Uruguay como en Europa.
Si bien en los momentos difíciles contó con la
esponsorización de algunas empresas y en especial de
su familia y amigos es inevitable pensar que en vida tal vez
no tuvo tanto apoyo, ni se le demostró tanto afecto publico
como el visto en la impresionante caravana que culmino con una
gran acelerada de todos los presentes en el faro de Punta Carretas.
Lo cierto es que ese comportamiento es habitual en las sociedades
que a veces no saben valorar o que directamente prefieren ignorar
el potencial de algunos de sus integrantes. Ya es demasiado
tarde para lamentos por lo que hoy solo nos queda recordarlo
con alegría y sin olvidarnos que el continua entre nosotros,
junto con su padre; y que ambos sin duda ocupan un lugar de
lujo en ese gran autodromo al que todos iremos algún
día.
|
 |