¿Qué
es un hobby?
Para muchos tener un hobby es practicar un deporte, para otros la
música, otros dirán que su hobby es coleccionar estampillas,
servilletas de papel o soldaditos de plomo. El principal hobby de
quien escribe es el modelismo estático a escala de vehículos
civiles: autos y motos. |
¿Y
esto qué es? ¿Existe en Uruguay? ¿Quiénes
lo practican?
El modelismo estático a escala, consiste en el armado
o fabricación de maquetas que reflejan en forma lo más
fiel posible el objeto, persona o vehículo real. Estas
maquetas se hacen en distintas escalas. Las mas comunes son
1/12, 1/18, 1/24, 1/35 y 1/43. Estos valores se interpretan
de la siguiente manera: una maqueta armada en escala 1/24 quiere
decir que el modelo terminado, así como todos sus componentes
son 24 veces mas pequeños que el modelo real. O, dicho
de otra manera, el modelo real es 24 veces más grande
que la maqueta. Encontramos también otros tipos de modelismo
(no estático) más difundidos y con mayor cantidad
de practicantes en todas partes del mundo, como es el Slot,
generalmente a escala 1/32 o los vehículos radio controlados,
donde encontramos una variada gama de vehículos: autos,
motos, aviones, helicópteros, lanchas, veleros, tanques,
camiones y hasta cohetes. |
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Pero más conocido aun es el modelismo de trenes eléctricos.
Dentro del modelismo estático, la mayoría de los
modelistas en todos los países se han inclinado por temas
militares, como tanques de guerra, aviones de combate, barcos
o figuras humanas. Nuestro país no es ajeno a esta tendencia,
y aquí también encontramos un pequeño grupo
de modelistas dedicados ya sea a la construcción de barcos
en madera, o al armado de kits de plástico de vehículos
militares y aviones de combate. |
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Estos kits
generalmente, vienen en ramales de plástico, donde todos
los componentes del modelo están divididos en pequeñas
partes. Y debemos cortar, lijar, pegar, unir y pintar cada uno
de las piezas para formar el modelo. Existen varias marcas dedicadas
a la fabricación de estos kits, algunas de las mas conocidas
son Tamiya, Heller, Revell, Monogram, Guze y Aoshima, entre
otras.
En mi caso, tengo pasión desde muy pequeño por
los fierros, y tuve la fortuna de aprender mucho sobre mecánica
de autos y motos. O sea que si iba a armar un modelo a escala,
no podía ser otra cosa que un auto o una moto. A pesar
de lo muy compenetrado que estoy con este hobby, y de las horas
que le dedico actualmente, no hace mucho que comencé
con él. Finalizando el año ’97 conocí
a la mujer con la que compartiría mis días. A
ella le debo en gran parte la pasión por este hobby.
Conociendo mi gusto por las motos, uno de los primeros regalos
que me hizo fue una moto Harley Davidson, modelo Fat Boy en
escala 1/18 ya armada. A partir de allí, decidí
conseguir toda la |
gama
de motitos de esa marca. Por ese entonces, adquiero una hermosa
moto (real) BMW del año 51 que decido restaurar mientras
la usaba periódicamente. La colección de motos
en la escala 1/18 fue tomando rumbo entonces hacia otra marca.
Por supuesto que BMW también tenía modelos a la
venta en esa escala. Así, la colección fue creciendo
y tomando colores cuando amplié el abanico y comencé
a adquirir modelos de todas las marcas y estilos. Hoy esta pequeña
colección cuenta con 70 modelos diferentes en la misma
escala.
Pero cuando apenas tenía 4 o 5 motos, llegó a
mis manos un kit de Heller en 1/43 de un Citroën ZX Paris-Dakar.
Yo trabajaba en ese momento en el representante de Citroën
para Uruguay y este modelo en particular tenía un especial
significado para mi. Fue entonces que me pregunté, ¿por
qué no intentar armar un vehículo a escala en
lugar de comprarlo hecho? |
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El
armado de esta primera maqueta, puso a prueba toda mi paciencia,
habilidad manual, imaginación y empeño. Mas allá
de que el kit en cuestión no era de los mejores, me di
cuenta que no era la escala indicada para comenzar, pero que
podría hacer algunos de los modelos de autos y motos
que me gustan. Eso sí, en escala 1/24. Mis primeros modelos
surgen de lo que podía comprar con mis limitados recursos
económicos. Por ese entonces se conseguía algún
modelo en supermercados o jugueterías, pero, al igual
que hoy en día, su costo era elevado.
Para armarlos, me valía apenas de un par de pinceles,
algunos tarritos de pintura que venían con los kits (y
que aprovechaba para varias maquetas), una pinza de cejas robada
a mi novia, un alicate de uñas, un par de limas de uñas,
palillos, mondadientes y poca cosa mas. Por supuesto que el
armado de los modelos por ese entonces consistía en hacer
estrictamente lo que decía el manual del kit.
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En algunos casos sin haber visto ni siquiera en fotos un modelo
de verdad para copiar. Fueron varias las frustraciones al comienzo:
vivía en un pequeño apartamento y debía
usar la única mesa del comedor para armar los kits. Por
lo tanto era mas el tiempo en juntar, limpiar y organizar, que
el que le dedicaba al armado. Tampoco tenía medios económicos
para comprar kits de los buenos. Eso traía aparejado
que los kits que compraba tuvieran faltantes, no conservaran
bien la escala o sus piezas no encajaran correctamente. |
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Casi si darme cuenta, descargaba todo el stress a través
del hobby, y con el tiempo me di cuenta que éste terminó
siendo para mi como la válvula de alivio para el turbo.
“Un cable a tierra” como dirían mis amigos.
Ahora le dedico tiempo no sólo para armar, sino también
para investigar datos y fotos sobre los modelos, para conseguir
kits en otras partes y para adquirir materiales que me permitan
detallar al máximo cada modelo. Algunos modelos que al
comienzo hubiese armado en un par de días, ahora me llevan
varios meses desde la recolección de datos hasta acabado
final. Con el tiempo, el aerógrafo, el torno, la lupa
con soporte y hasta Internet se volvieron herramientas indispensables
para seguir con esta afición.
Ya cuento con una habitación casi exclusivamente para
el armado, un escritorio a medida, una cabina de pintura y un
compresor para el aerógrafo. La pinza de cejas dejo paso
a las pinzas de Bruselas, los alfileres fueron cambiados por
brocas de todos los diámetros, los palillos cambiados
por soportes de todo |
tipo,
los pinceles pasaron de ser de pelo de algún animal de
dudoso origen, a ser de pelo de marta con los mas variados grosores
y formas. Y una cantidad infinita de accesorios que van desde
lijas, limas, trinchetas, cutter, punzones, pinzas, hasta instrumental
de odontología. Algunos modelos se siguen consiguiendo
aquí, pero la mayoría los compro cruzando el charco
o en otros países a través de Internet.
Es así que conseguí la maqueta de una de mis mejores
motos: Yamaha SR 500, o la de mi primer auto: BMW Isetta 300,
o el auto con el que soñaba en la infancia: el Mach 5
de Meteoro. No se cuánto durará este amor por
el modelismo, pero hoy no me imagino una sola semana sin dedicarle
alguna hora a este hobby.- |
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