Articulos Varios - 500 CV con solo 1800 cm3… ¿Es posible?

Texto: José Luis Rey
Diseño Web: Eduardo Prat
Hace algunos días, mientras buscaba algo de material para una futura nota de PowerZone, me encontré con un artículo, cuya temática es digna de compartirse con todos ustedes. Para los incondicionales fanáticos de las mecánicas japonesas no es novedad la alta capacidad de estas para ser modificadas, logrando altas dosis de potencia sin llegar a freír nada en el proceso. En 1998, la conocida Hot Rod Magazine, una publicación norteamericana legendaria, por no decir religiosa de los fierros americanos (en general con motores V8 y tracción trasera) realizo un análisis sobre estos pequeños cuatro cilindros nipones que para nosotros es muy valido, casi como si se hubiese escrito apenas ayer.
Este tipo de artículos en una publicación referida casi exclusivamente a la potencia bruta de los motores V8 (los que han capturado mi imaginación, como seguramente la de muchos de ustedes), es debida a que este nicho del mercado de la alta performance no podía ser ignorado por más tiempo y eso es tan valido allí como en nuestro país ya que cada día vemos con placer como más gente se anima a perderle el miedo a estos magníficos propulsores.
¿Por que Hondas? muy sencillo, en Estados Unidos son tremendamente populares, tienen un estilo muy logrado, son baratos y responden muy bien a las más elementales modificaciones pensadas para mejorar el rendimiento de fábrica. Tampoco podemos olvidar que en ese país hay toda una Generación X que ha crecido en familias que nunca han comprado un auto americano. Esos niños de la década del ´70 que hoy son adultos, se han rodeado de Toyotas, Hondas,
Rabbits (Golf en Usa) y Beetles (Escarabajo en Usa). Recordemos que en 1973 la crisis mundial del petróleo puso en jaque a toda la industria americana, con la OPEC, los altos seguros y la legislación en contra, los potentes V8 fueron cercados por autos europeos más económicos y muy bien realizados. Esos niños de antaño en su mayoría no tienen recuerdos de lo que era un Pontiac GTO, un Plymounth Road Runner e incluso podemos incluir a los más populares Mustangs y Camaros.
Para muchos un verdadero “Hot Rod” (léase “Biela Caliente”) es cualquier auto, no solo los movidos por un V8, que haya sido modificado o que vea mejorada su performance o apariencia, un concepto muy similar bajo el que se puede englobar también al Tuning. Antes de que se me acuse de blasfemar tengo que aclarar que si bien son cosas muy diferentes y muy a pesar de que no le guste a los fanáticos más puros, tanto los Hot Rods como los autos Tuning (como puede ser un Honda) tienen mucho en común. Al fin y al cabo las modificaciones necesarias para que un Camaro o un Civic puedan volar a la hora de acelerar son similares, claro que se podrán imaginar que es más dificultoso
para un Civic poder marcar los mismos tiempos que un auto propulsado por un gran V8. Difícil si, pero no imposible.
Los cambios de motor entre la tribu de usuarios de Honda es muy común en Usa y los preparadores de renombre son unos cuantos, en parte esto es debido a que el motor más grande encontrado en el Civic es de solo 1600 Cm3. Para los fierreros más serios el cambio hacia una unidad de 1800 Cm3 DOHC (o sea doble árbol de levas en la tapa de cilindros) y 16 válvulas con comando VTEC, generalmente donada por algún generoso Acura Integra GS-R (los Acura son hechos por Honda, siendo una marca exclusiva para el mercado Norteamericano) es casi una obligación.
El sistema de distribución variable de Honda ha sido utilizado en una amplía gama de autos que abarcan desde el económico Civic a el súper deportivo NSX. Por una cuestión de espacio dedicaremos nuestra nota al motor 1.8 del Acura GS-R, ya que si bien es prácticamente inexistente en nuestro país, es el más utilizado en los livianos Civic preparados en el Norte de nuestro continente.
La sigla VTEC identifica al motor poseedor de un sistema de control capaz de variar la sincronización de la distribución y el levante de las válvulas. Usualmente los motores de cuatro cilindros carecen de poder a bajas revoluciones por causa de que no poseen la suficiente velocidad de aire para justificar el área extra de válvulas a esos regimenes. El VTEC represento una innovadora solución a ese problema ya que posee características técnicas ideales para circular a baja velocidad con un excelente
consumo de combustible, cambiando su diagrama operativo al ser exigido al máximo. En realidad hay cuatro aplicaciones distintas del VTEC de Honda, que en este caso solo discutiremos superficialmente.
El Vtec consta de tres balancines, uno acciona la válvula de admisión izquierda, otro que acciona la de la derecha, y otro intermedio que se hará solidario a los otros dos por medio de unos bulones. Dichos balancines son accionados por medio de dos levas de distinto perfil, uno más agresivo que acciona el balancín intermedio, y el otro con un perfil más suave que acciona el balancín derecho. Dependiendo del enclavamiento de los bulones se pueden obtener los siguientes estados de funcionamiento:
Estado 1: Por debajo de las 2500 rpm y con el motor con poca carga, los tres bulones están desenclavados con lo que los balancines pueden girar unos con respecto a los otros. El de más a la izquierda está apoyado sobre un anillo mecanizado en el árbol de levas, con lo que la alzada de la válvula correspondiente será nula, permaneciendo cerrada. El motor pues, estará funcionando en modo 12 válvulas. El balancín intermedio por no estar enclavado no acciona ninguna válvula.

El balancín de la derecha es accionado por la leva de perfil más suave, haciendo trabajar así a su correspondiente válvula, con lo que se obtiene un diagrama de distribución propio de un motor elástico con un rendimiento de la combustión muy alto.

Estado 2: Al sobrepasar las 2500 rpm o al acelerar, se introduce presión al bulón superior, enclavándolo, con lo que los balancines extremos se hacen solidarios. Con ello las dos válvulas de admisión son accionadas por el perfil de leva más suave, funcionando el motor en modo 16 válvulas. El motor opera en este estado desde alrededor de la 2500 rpm hasta las 6000.
Estado 3: Cuando el motor sobrepasa las 6000 rpm se manda más presión al bulón inferior, haciendo solidarios los tres balancines, por lo que pasan a ser accionados por el perfil de leva más agresivo. Con ello se consigue una mayor potencia, propia de un motor muy rápido. Un mecanismo de resorte es el encargado de volver el bulón a su posición original.
 
 
El VTEC además se complementa con un sistema de admisión variable, por el que cada cilindro es alimentado por un múltiple largo y otro corto. Por debajo de las 5800 Rpm la alimentación corre solo a cargo del más largo de los pasajes de admisión, por lo que se mejora sensiblemente el torque disponible. Por encima de ese régimen de giro una válvula de mariposa abre el pasaje corto, sumando el flujo adicional provisto por este. Con la activación del levante adicional de válvulas y la apertura adicional de la admisión a 5800 Rpm este motor tiene una curva de torque casi plana desde 2500 a 7200 Rpm.
De todas maneras es común que los motores de cuatro cilindros y cuatro válvulas tengan una capacidad de giro muy alta, por lo que 7000 Rpm es un razonable comienzo para la zona roja. El motor 1.8 GS-R VTEC ofrecía una zona roja de 8000 Rpm con una relación de compresión de 10.5:1, mientras que el poder
declarado para este motor era 170 Hp a 7.600 Rpm, con un torque de 128 lb.-ft, a un alto régimen de 6200 Rpm (modelo 1998). Por lo tanto este propulsor tiene una sorprendente relación de 94 Hp por litro de cilindrada…más que cualquier motor del mercado americano a la fecha de su introducción en 1994. Cabe aclarar que Acura también llego a ofrecer una versión de 195 Hp de este 1.8, pero su producción fue muy limitada.
Este tipo de tecnología fue usada por las motos de la marca allá por 1983, siendo introducida al mercado americano en el poderoso NSX de 1991. En parte gracias a la tecnología VTEC, pero en forma muy modificada, es que la marca nipona triunfo en los campeonatos del mundo de Formula Uno de la mano de las escuderías Williams y Mc Laren, así como en numerosos torneos de “Touring Car” a través de Europa, Japón, Australia y Usa. También queda claro que una escudería capaz de lograr 900 Hp o más de tan solo 1500 Cm3, como lo hizo Honda para los motores de clasificación de la era del Turbo (1977 a 1987) es por que posee un conocimiento y un nivel técnico de altísimo valor.
500 Hp para la calle: No es un chiste, es una realidad
A esta base tecnológica podemos adicionar el diligente trabajo de varios preparadores sobre algunos elementos clave, como los cuerpos de aceleración más grandes, admisiones menos restrictivas, diferentes árboles de levas, tapas de cilindros flujadas al máximo, escapes más grandes, más relación de compresión, oxido nitroso, turbocompresores, compresores centrífugos, etc. Francamente es la misma receta que podemos utilizar tanto en un Camaro como en un Ford 32 o un Civic, en donde el objetivo siempre será el de introducir una mezcla más densa de de aire/combustible dentro de la cámara de combustión.
Una difícil cuestión es entonces realizada: ¿Cómo podemos obtener 500 Hp para uso civil, contando con solo 1800 Cm3 y sin que estalle ninguna pieza interna? Indudablemente que la respuesta esta en directa proporción a lo que pensemos o
podamos invertir en un motor, ya que como siempre la velocidad esta en directa relación con las piezas que podamos adquirir.
En Norteamérica hay empresas especializadas como “JG Engine Dynamics”, que nos pueden proveer de un 1.8 de 500 Hp, en caja, testeado en el dinamómetro y que incluso se puede pedir por correo. Claro que este sueño tiene un costo, no muy accesible por cierto, ya que uno de estos propulsores nos dejaría en promedio unos 10.500 U$S más pobres y eso en origen, sin fletes ni impuestos, o sea que mejor olvidarlo.
Claro que siempre podemos tratar de aprovechar las recetas utilizadas en nuestro provecho, adaptándolas a lo que hay disponible en nuestro país.
Para empezar no hay que olvidar que la cifra de 500 Hp es obtenida usando combustible de 118 octanos, con el que incluso este motor puede operar en forma diaria. En nuestro país deberíamos utilizar un combustible de 95-97 octanos y con la consiguiente adecuación en la presión de turbo se perderían ya de entrada unos 150 Hp.
Según “JG Engine Dynamics” los motores Acura poseen una separación de ½ pulgada entre las camisas y el mismo bloque. Las camisas son hechas en un proceso derivado de la experiencia en la Formula Uno, por el cual se reducen al mínimo posible las pérdidas por fricción. Estas camisas son también increíblemente inflexibles, lo que significa que una torsión de una o dos centésimas puede romperlas. Por ello las camisas son reemplazadas por otras de acero dúctil capaces de mantener la
integridad de la cámara de combustión ante las severas condiciones de sobrepresión originada por el turbo. Antes de que se coloquen las nuevas camisas el bloque recibe una platina superior de aluminio sólido T-6061, que se encarga de sellar su parte superior, esta va prensada y soldada al bloque motor antes de que este sea maquinado y gracias a este sistema se soluciona la posible flexión de las camisas flotantes. En la siguiente figura pueden ver un bloque estándar y uno reforzado.
Dentro de esas camisas encontramos unos pistones forjados Arias de 10.1:1 a 10.5:1 de relación de compresión, acompañados de unas masivas bielas (con cerca del doble del grosor de una biela de serie), en este caso de la marca Crower. Si bien la relación de compresión puede parecer muy alta para un motor turbinado en este caso es posible por que el diseño hemisférico de las cámaras de combustión no dependen tanto del efecto “Quench” y pueden combinar un alto nivel de relación de compresión con altas dosis de sobre presión. La tapa de cilindros de este motor 1.8 trae válvulas de admisión de 1.29” y la cámara de combustión posee un volumen de 33 Cm3 para un flujo de 240 Cfm de fabrica, lo que representa unos valores excelentes para una tapa de serie. Para el personal de “JG Engine Dynamics” conlleva mucha paciencia el poder mejorar el flujo de estas tapas sin que se pierda velocidad. Se pueden llegar a utilizar válvulas de admisión de 1.325” con seguros y resortes de acero siliconado de calidad aeronáutica y las cámaras de combustión también son ecualizadas aunque en este tipo de tapa es raro encontrar una desviación superior a ¼ de Cm3. Mejorando el flujo hasta 265 Cfm encontramos una mejora de 20 Hp sin tocar nada más, por último los árboles de levas son uno de los grandes secretos de este motor tan especial, ya que son
totalmente radicales y especialmente maquinados para esta aplicación.
Como se ve la fundación para toda esta potencia es un sólido bloque retrabajado y endurecido para soportar los valores de presión provistas en este caso por un turbo de XS Engineering, capaz de entregar entre 15 y 33 Psi. Esto combinado con las mejoras en el flujo de la tapa y los refuerzos en el bloque aseguran una zona roja de entre 9000 y 10000 Rpm (¡!).
Para alimentar a esta bestia son necesarios unos no menos increíbles inyectores de 960 Cm3 (92 lbs-hr) y un “Intercooler” del tipo aire-aire que mantiene la carga de admisión con una temperatura cercana a la ambiental. Las juntas son metálicas y la tornilleria ARP se hace imprescindible para mantener armado a todo este conjunto. Es bueno recordar que además de alcanzar 500 Hp, estos motores también entregan una generosa dosis de torque de 450 Lbs/Ft más que suficientes a la hora de acelerar el liviano cuerpo de un Civic a través de los 400 metros de una pista de aceleración o a la salida de un semáforo.
Para controlar toda esta locura hay un sistema ACCEL DFI que reemplaza al sistema original de inyección programada Honda, el PGM-F1. Este sistema DFI es modificado por JG Engine Dynamics y utiliza un sensor MAP de GM para que la computadora de abordo realice cambios automáticamente, por los que se compensa cualquier variación en las condiciones climáticas. Gracias a ello se elimina el trabajo de conectar un Notebook a la inyección para compensar cada cambio en la presión atmosférica o la temperatura. El DFI también trabaja sobre los mapas de combustible y encendido, como así también cuando se activa el levante extra de válvulas del VTEC. Además puede cambiar el mapeo automáticamente al detectar
combustible de competición o combustible de 95 octanos.
La puesta a punto del motor se realiza por medio de un sistema Motech, por el que se monitorea y registran los valores de admisión de aire y combustible. Con los datos del dinamómetro luego se determina a que nivel de Rpm se necesita más combustible, introduciendo y programando esta información en el DFI por medio del sistema Motech.
Conclusión:
En Uruguay los motores más comunes de alta performance de Honda Civic son los conocidos como ZC de 1590 Cm3, DOHC. PGM F-1 y sin VTEC, encontrado en los modelos japoneses SI y otra opción interesante es el D16A SOHC (16 válvulas pero un solo árbol de levas) con inyección PGM F-1 y VTEC, en este caso de la misma cilindrada y que es encontrado en las versiones americanas. Ambos erogan una potencia similar (ente 130 y 125 Hp respectivamente) y son robustas bases para una potenciación de los modelos de principios y mediados de los años 90.
En modelos más recientes ya encontramos una opción aún más interesante, conocida como VTi (SiR para los japoneses) ya que
esta provista de un 1600 Cm3 DOHC / VTEC y con una potencia de 160 Hp (o sea 100 Hp por litro de cilindrada) se convierte en la opción ideal para los conductores más exigentes de nuestro país. Claro que siempre podemos tratar transplantar un motor 2.200 donado por un Prelude u otro similar, algo que no es tan fácil pero que seguramente vale la pena intentar.
Lograr una dosis tan elevada de potencia en base a un motor de baja cilindrada no es nuevo, hay ejemplos de competición que ya desde hace mucho lo han logrado con un singular éxito. El tema es que hoy se puede lograr para un uso callejero, con una suficiente dosis de rentabilidad y duración que antes hubiese sido impensable.
Sin llegar a ser tan extremos es remarcable que los usuarios de estos motores coinciden en su robustez y confiabilidad, a lo que debemos sumar una capacidad de giro asombrosa, con la que además se asocia un sonido embriagador. Por todo ello esperamos que este tipo de material los motive para que en un futuro cercano podamos ver más ejemplares de Civic u otros similares, que probablemente sin llegar a recibir un corazón de Acura 1.8, estén más cerca de mostrarnos su verdadero potencial.


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