En
los amaneceres de la historia del automóvil donde aun
estaba todo por demostrarse Citroen con su modelo Kegresse
se embarco en una aventura increíble realizando una
travesía llamada el crucero amarillo.en la cual después
de recorrer 11000 tortuosos kilómetros logro unir Beirut
con Pekín.
Si bien en powerzone no nos ocupamos de los todoterreno nos
pareció interesante contarles esta historia debido
a que gracias a pioneros como estos es que hoy disfrutamos
de tanta maravilla tecnológica.
Todo comenzó por el año 1910 gracias a un Ingeniero
Francés llamado Adolph Kegresse quien
dedico
sus esfuerzos al desarrollo de una maquina todo terreno la cual
tenia como particularidad principal el contar con orugas en
su tren posterior lo cual le brindaba una excelente tracción
en cualquier terreno.
Por el año 1920 la idea de Kegresse le gusto a André
Citroen quien en conjunto con su creador decidió dar
forma al conocido todo terreno Citroen Kegresse.
Este vehículo que es el abuelo de los todo terreno era
una maquina muy simple y de construcción sumamente robusta,
siendo su arquitectura la de un vehículo semi oruga el
cual no tenia tracción integral sino que solo traccionaban
las orugas y las ruedas delanteras era tan solo directrices.
Tenia un motor de cuatro cilindros en línea de 1628 cc3,
con válvulas laterales que erogaba una potencia de 30
HP.
Su caja de cambios era manual de 3 marchas hacia adelante súper
cortas y no sincronizadas, mas marcha atrás y reducción.
La suspensión delantera estaba confiada a ballestas y
la trasera a resortes semielipticos.
Una
particularidad interesante de las orugas del vehículo
era que contaban con bandas de caucho para poder moverse por
carretera con dignidad.
Otro aspecto interesante fue un rodillo de chapa situado en
la parte delantera del vehículo que servia para superar
obstáculos realmente complejos.
El rodillo hacia que al cruzar una zanja profunda el auto quedaba
con las ruedas delanteras suspendidas en el aire quedando como
únicos puntos de apoyo el rodillo y la oruga.
Los frenos delanteros eran de tambor y los traseros mecánicos,
los cuales detenían el vehículo con suficiencia
a pesar de sus 2000 kilos de peso.
La velocidad máxima de este coche era de 40 kmt/h y en
primera con la reductora conectada a 2000 rpm solo se alcanzaba
1.5 kmt/h.
La
carrocería media 4.25 metros de largo y 1.52 metros de
ancho.
El interior como se ve en la foto e imaginaran era súper
simple.
Este
vehículo inspiro a André Citroen a demostrar que
sus vehículos eran súper confiables y podían
circular por lugares donde nunca antes había transitado
otro coche, por lo cual inicio una serie de increíbles
travesías donde la mas popular fue el crucero amarillo.
El Crucero Amarillo atravesó 11000 kmt para ir desde
Beirut a Pekín.
El viaje comenzó Abril de 1931 y termino en febrero de
1932 con 40 hombres y 14 vehículos que se dividieron
en dos grupos planteándose unir el mediterráneo
con el mar de China usando la misma ruta que Marco Polo.
Los obstáculos con que se encontraron fueron tan grandes
como cruzar el Himalaya por caminos súper angostos de
1.5 metros de ancho donde apenas entraba el auto entre la pared
y el vacío de los abismos, todo esto a casi 4000 metros
de altura.
En
ciertas ocasiones había que dinamitar el camino para
poder pasar y cuando no quedaba mas alternativa se desarmaba
el vehículo se lo transportaba por partes y se lo volvía
a armar del otro lado del obstáculo.
Durante al viaje se enfrentaron a fríos terribles y también
calores sofocantes lo cual hizo realmente sufrido el viaje,
pero valió la pena pues dejaron una gran enseñanza,
“La aventura siempre a acompañado a la evolución
del hombre”.
La historia del Citroen Kegresse se complementa con otros viajes
también importantes como la travesía del Sahara
(1922 – 1923) y el Crucero Negro (1924 – 1925 )
que unió Argelia con Ciudad del Cabo.