El Retrovisor - 3era. parte de la historia del Ford Mustang, primera generación: 1969-1973

Texto: José Luis Rey
Diseño Web: Eduardo Prat

Con la llegada de Knudsen y Shinoda a la división de diseño de FoMoCo, los cambios en el Mustang no podían demorarse demasiado. Especialmente si consideramos la dinámica competencia de los otros fabricantes.
En 1969 son ofrecidos los tres estilos básicos de carrocería, las que crecieron 10 cmts. en su largo total. Para el caso del Fastback se acuño una nueva denominación, es así que ahora el Sport Roof seria la base de los más importantes modelos de esta serie y por tanto seria la carrocería utilizada en los nuevos modelos Mach 1 351/428 y Boss, en sus versiones 302 y 429, convirtiéndose rápidamente en modelos ejemplares de la potencia sin límite de aquellos años.
El estilo era inequívocamente del Mustang, ya que si bien perdió sus características líneas laterales, se mantuvo el panel trasero cóncavo con sus luces agrupadas de a tres elementos verticales y una nariz que aumentaba la agresividad sobre los diseños anteriores. Dos luces extra fueron colocadas a los extremos de la careta delantera, lo que ciertamente contribuyo a este aspecto más deportivo.
El modelo Hard-Top o Coupe, también denominado como Notch-Back, así como el Convertible, poseían ahora una ventilación simulada sobre los nuevos y abultados pasaruedas traseros. En el caso del Sportroof se adicionó una pseudo toma de aire ubicada justo por detrás de las manijas de las puertas. Detalles
estos que buscaban marcar una imagen de competición en este modelo de calle. El interior fue completamente rediseñado, con nuevas butacas y un tablero muy diferente, la opción correspondiente al interior de lujo incluía butacas de respaldo alto con tapizado específico de vinilo e inserciones de imitación madera en el tablero y paneles de puerta. Esto último hoy podemos verlo como un detalle fuera de lugar en auto deportivo, pero en aquellos tiempos era la última moda.
En 1969 Ford ofreció una edición muy especial, esta fue denominada como Boss 429.
No podemos olvidar que Knudsen era un piloto de “Stock Car” cuando Ford presento un feroz motor V8 con tapas de cilindro semi-hemisféricas destinado a las competencias de Nascar. Más tarde seria Knudsen quien homologaría este motor para competición en el Mustang, en una decisión algo extraña ya que era de esperar que esto sucediera con el Torino. Gracias a esta jugada se fortaleció la imagen de alta performance del modelo y se la vinculo de paso al romanticismo de esta categoría.
Es remarcable que los propios ingenieros de Ford tuvieran problemas de montaje con el motor 429. Este era muy grande para ser colocado sin realizar algunas modificaciones, por ello se
contrato a la empresa Kar Kraft de Brighton (Michigan). Esta se encargo de construir los 500 autos necesarios para la homologación, resultando más sencillo el envió de unidades sin terminar hasta Michigan, que tener que modificar un puñado de autos con carrocería Sport Roof en plena línea de producción. Para “meter” el gran 429 bajo el capó, el Mustang sufrió alteraciones en la suspensión delantera, en el valle del motor y hasta la batería tuvo que ser recolocada en la valija. Exteriormente se diferencio por una entrada de aire para el capó de un tamaño muy notorio y llantas más grandes que resultaban en vías más anchas. Con estas modificaciones el Boss era una maquina intimidatoria y gracias a una potencia, declarada oficialmente en 360 Hp (una cifra poco creíble) se convirtió en una de las versiones más deseadas de este modelo.
Solo se fabricaron 852 unidades del Boss 429 de 1969 y solo 505 en 1970, gracias a su precio de U$S 4.798 se convirtió en el Mustang más caro de los ofrecidos hasta ese momento. Lo bueno es que ese valor ya englobaba al diferencial Traction Lock (c/ autoblocante y relación final de 3.91:1) y los grupos opcionales de decoración y visibilidad. La transmisión equipada de serie correspondía a una caja manual de 4ta. con relación cerrada y la versión automática, así como el aire acondicionado no estaban siquiera disponibles como opción en este modelo de alto rendimiento.
Este motor era un prodigio de la técnicas de competición del momento y pensando en su destino original se le dio un cigueñal forjado con bancadas de cuatro bulones, tapas de cilindro semi-hemisféricas de aluminio, radiador de aceite, y un enorme
carburador Holley de 735 Cfm., ubicado sobre un múltiple de admisión de tipo “Hi Rise”. Basta que revisemos algunas cifras para que nos quede claro su poderío, para muestra mencionaremos la RC de 10.6:1, sus 375 Hp o las 450 Lbs/Ft de torque disponibles. La suspensión sufrió algunas mejoras y se equipo con cubiertas F60 Good Year Polyglas o Firestone Wide Oval, montadas en unas llantas Magnum 500 (´15 por ´7). Si bien el árbol de levas era muy picante, su accionar se vio restringido por unos múltiples de escape que no estaban a la altura de la capacidad de respiración del resto del motor.
La mejor combinación de auto-motor se dio con la creación del esplendido Boss 302 (bloque chico). Este fue ensamblado como respuesta al Chevrolet Camaro Z-28 302, ya que competiría contra este en el campeonato Trans Am de la SCCA. Sin lugar a dudas este seria el mejor Mustang de calle, al menos hasta la reaparición de modelos realmente potentes, sobre finales de los años ´80. La SCCA (Sport Car Club of América) requería un mínimo de 1.000 unidades para homologar el modelo de competición. Ford produjo 1.934, o sea casi el doble de las necesarias, y gracias a un precio de U$S 3.588 el Boss era más caro que algunas de las más lujosas versiones del Chrysler Newport, o que los propios topes de línea de Ford o Chevrolet, como lo eran el Galaxie o el Caprice. Claro esta que por ese precio se obtenía un auto pronto para competir al más alto nivel,
ya desde el piso de la concesionaria, debido a que esas eran las verdaderas intenciones de este modelo.
Bajo su capó se encontraba el V8 de 302 pulgadas de desplazamiento (5.000 Cm3), capaz de entregar 290 Hp declarados oficialmente, una cifra estimada en realidad en las cercanía de los 400 Hp reales. Con la adopción de este motor tan potente se mejoro también la dinámica del chasis, brindando unas características inmejorables para aquel momento. Este motor del Boss 302 recibió unas tapas de cilindro con grandes válvulas, con un diseño que se popularizaría en el 351 “Cleveland”. Su mejor relación entre el diámetro y la carrera lo harían capaz de girar más rápido que el 289 High Performance.
A pesar de todo este despliegue, el modelo popular de alto rendimiento, el que podía ser adquirido por el entusiasta promedio, era el Mach 1. A diferencia de las series Boss, que eran ensambladas en números limitados, con altos costos y para un fin específico, el modelo Mach 1 se convirtió en el Mustang de alto rendimiento más popular del momento, en parte por su estupenda relación costo-producto. El motor estándar del Mach 1 de 1969 era el nuevo 351 (bloque chico) de 250 Hp. Es conveniente aclarar que hubieron dos tipos de motor 351, el “Windsor” o “W”, que tomaba su nombre de la planta canadiense donde era fabricado y el “Cleveland” o “C”, que era producido en esa ciudad del estado de Ohio. El 351 W apareció primero en el modelo de 1969, mientras que el 351C lo haría un año más tarde, ya más orientado para el uso de alto desempeño. La imagen del modelo Mach 1 fue reforzada con elementos como los “pins” de apertura rápida del capó o la toma de aire conocida
como “Shaker” y apodada de esta manera por estar montada sobre el filtro de aire y asomando a traves de una perforación en el capó. Esta vibraba al compás de cada aceleración, de ahí su denominación.
El motor opcional para el Mustang Mach 1 de 1969 era el impresionante 428 Cobra Jet (335 Hp), con el cual se marcaban registros cercanos a los 13.5 segundos en el ¼ de Milla, algo remarcable para esos tiempos. Este motor primero había sido ofrecido en una pequeña serie durante 1968 y ahora tomaba su lugar como una opción dentro de la producción en serie de 1969. La opción Ram Air disponía de la misma potencia pero sumaba un desarrollo de transmisión más corto, favoreciendo así la aceleración de la que era capaz.
Para aquellos que no estuvieran tan interesados en las altas velocidades, se destinaron versiones más tranquilas como el Mustang Grande, ofrecido solo como coupe, con un interior de lujo, techo de vinilo y suspensión tan suave como la de un Cadillac. También existieron los convertibles de color rosado de Play Boy, en este caso con su valija modificada al estilo de los populares “porta suegras”, tan comunes en los Roadsters de las décadas del ´20 y el ´30. Otro que no podemos dejar de mencionar fue el Mustang “E”, por “Económico”, este era un Sport Roof de 6 cilindros, con caja automática, convertidor de torque especifico y diferencial “de baja”.
Un total de 299.824 Mustangs fueron producidos como modelo de 1969, de los cuales 72.458 pertenecían al modelo Mach 1. Esto habla a las claras de la popularidad de este modelo de alto
rendimiento y aspecto inigualable. La versión Grande logró la nada despreciable cifra de 22.182, nada mal para el ejemplar más suave y burgués de estas series.

 
Los cambios para el modelo de 1970
Para 1970 se pulió un poco más el diseño, con una careta más ancha, retornando al uso de solo dos luces delanteras, esta vez con extensiones sobre los guardabarros y con un par de tomas de aire falsas a cada lado. Estas tomas, a pesar de no ser funcionales, colaboraban a lograr un estilo limpio y sencillo pero muy agresivo a la vez. Este es considerado por muchos como el diseño más puro y evolucionado de esta primera generación del Mustang.
El motor 390 “Big Block” fue discontinuado, dejando solo ocho opciones disponibles:
En seis cilindros encontramos los motores de 200 y 250 pulgadas, mientras que los V8 correspondían a los 302 con carburador de 2 bocas, 302 con carburador de 4 bocas, 302
Boss, 351 Cleveland, 428 Super Cobra Jet y el 429 Boss.
Los comienzos de la década del ´70 fueron muy duros para los “Muscle Cars”, ya que por un lado las compañías de seguros comenzaban a imponer altos valores a las primas de estos autos de “alto riesgo” y además las normas anti-polución del gobierno comenzaban a ahogar la potencia de los motores. Para muchos el modelo de 1970 es el de diseño más limpio y proporcionado, con la velocidad y aceleración de la que era capaz reflejada en cada trazo y en cada detalle de su carrocería. Sin dudas el modelo más deseado fue el Boss 302, del que se armaron 6.319 unidades en ese año. Este modelo hoy por hoy es una pieza que desvela a los fanáticos de la marca por todo el mundo.
A pesar de los problemas listados anteriormente, con respecto a las normas antipolución y las compañías de seguros en 1970 se vendieron 190.727, una cifra que no dejaba de ser interesante dadas las condicionantes del momento, pero que era notoriamente inferior a la del año precedente. Para incrementar estos números de venta se implementaron diversas medidas promocionales, entre ellas se creo una serie especial integrada por casi 100 autos denominados como “Twister Special”, la mitad de ellos con motor 428 SCJ y el resto propulsados por el venerado 351”C”. Estos autos especiales estaban pintados en el color “naranja grabber”, proveniente del Mach 1. Su fácil identificación se realizaba al ver las bandas negras que cruzaban su capó motor y el dibujo de un tornado con la inscripción de la serie, ubicado en forma muy visible sobre los laterales traseros. Solo han sido encontrados 25 de los 96 fabricados en 1970, estos se armaron en forma consecutiva y los números de serie han sido mantenidos en secreto para evitar falsificaciones con fines de lucro.
De todas maneras esta información se puede corroborar
escribiendo al registro mundial del “Twister Special”, una vez en contacto con Ferry Fritts, que es el fundador y director de este registro, se le puede enviar los números de serie del modelo para que sea verificado. La correspondencia al registro se ha de dirigir a esta dirección: Terry Fritts, Twister Special Registry, 7520 NW Rochester, Topeka, Kansas 66617.






 
Los Mustangs para TRANS AM
El primer ataque de Ford para alcanzar el prestigioso trofeo de la Trans Am se dio en la temporadas de 1967 y 1968. Los autos serian preparados por Shelby, siendo conducidos por Jerry Titus y Ronnie Bucknum. El Mustang Nro.1 de Titus/Bucknum llegó a clasificarse 4to en las 24 Horas de Daytona, ganando la categoría Trans Am.
Los años 1969 y 1970 marcarían el apogeo de la categoría para autos con motores de más de dos litros de la serie Trans Am de la SCCA. El desplazamiento de los motores estaba limitado a 305 pulgadas cúbicas, o sea unos 5000 Cm3 y las piezas de estos motores, específicamente ensamblados para la categoría, tenían que estar disponibles dentro del stock para los autos de serie. Los desarrollos de fábrica incluyeron a Chrysler con sus T/A Challenger y AAR ´Cuda, la AMC con sus Javelin, General Motors con el Camaro Z/28 y el Pontiac Trans Am, mientras que
Mercury participó con el Cougar. Como es lógico Ford competiría con el Mustang Boss 302, que es sujeto de esta parte de nuestra reseña.
Un notable flujo de dinero fue inyectado al proyecto de Ford, dando el mejor desarrollo posible al modelo Boss 302. Gracias a ello no se reparo en el gasto ocasionado para diseñar y construir nuevas y sofisticadas piezas, necesarias para dar la suficiente ventaja como para ganar el trofeo de Trans Am.
En 1969 Ford disponía de dos equipos, uno correspondiente a la Shelby Racing Company y el otro a Bud Moore Engineering. Los primeros eran reconocibles por su color azul con bandas blancas, mientras que los de Bud Moore estaban pintados en rojo, blanco y negro. El equipo de Shelby no tuvo una performance que colmara las expectativas y ya en 1970 abandonarían esta serie para ir a correr con Toyota. En 1969 el auto Nro. 15 de Bud Moore era conducido por Parnelli Jones, uno de los grandes pilotos de Norteamérica. Este se enfrascaría en luchas memorables durante toda la temporada con el Camaro de Roger Penske y Mark Donohue. Los resultados de este primer año incluyeron varios accidentes que opacaron el verdadero rendimiento del equipo, pero a pesar de ello lograron el triunfo en tres ocasiones, con seis “pole position”.
Para 1970 solo quedaba el equipo de Bud Moore representando a Ford en el frente de batalla, fue así que a Parnelli Jones se le vuelve a dar el coche Nro.15, mientras que George Follmer se encargo del auto de apoyo, marcado con el Nro. 16. Estos autos, ahora de color naranja, estaban tan evolucionados que parece increíble que se hayan podido homologar sin problemas. Estos incorporaron componentes de suspensión y motor que nunca vieron la luz del día en el Boss 302 de serie. Desde el sistema de carter seco, el diferencial con sistema de brazos de Watt, la RC de 10.5:1 hasta las bielas tipo Indy o los componentes forjados perfectamente balanceados; todo fue parte de una evolucionada artillería usada para enfrentar a los competitivos AMC Javelin corridos ese año por el equipo Penske/Donohue. Gracias en parte a una potencia de 460 Hp a
7500 Rpm el campeonato de la Trans Am de 1970 seria ganado finalmente por Parnelli Jones, quedando en tercer puesto su compañero de equipo George Follmer.




 
La revolución de 1971
Larry Shinoda y Bunkie Knudsen ya tenían listo un Mustang muy diferente a todo lo visto anteriormente, este era un modelo que no fue aprobado por Lee Iacocca y luego de algunas discusiones acaloradas el Sr. Knudsen fue invitado a retirarse de la empresa. Shinoda acompaño a Knudsen en su partida, pero ya era demasiado tarde para introducir cambios a este desarrollo que se venia gestando desde 1967. A su partida esta pareja dejaría como legado el controversial diseño de un nuevo Mustang, el modelo correspondiente a 1971. Este nuevo diseño continuaría vigente hasta 1973, cuando la crisis mundial del petróleo convertiría a este tipo de autos en solo un recuerdo.
El modelo de 1971 era más grande y se mostró como uno de los ejemplos más radicales de la época, donde el largo capó y la
cola corta eran los indicadores del estilo más deportivo. En ese año se ofreció por primera y única vez al Boss 351 de 330 Hp (potencia bruta). Considerando las nuevas y severas normas aplicadas para combatir los gases contaminantes se puede decir que esta potencia era muy respetable. Mientras todos los fabricantes cedían ante las nuevas leyes y bajaban la compresión de sus motores; Ford se animó a presentar esta versión, por único año, del 351 Cleveland de 11.1 de RC.
El Boss 351 de 1971 recibía un amplio equipo de serie que incluía la caja manual de 4ta, los discos de freno delanteros con servo asistencia, el sistema de suspensión de competición de Ford, el diferencial con blocante y relación de 3.91:1, el grupo de instrumentación especial y el sistema de refrigeración para trabajo pesado. En la pista de aceleración un Boss 351 podía marcar tiempos en torno a los 14 segundos para recorrer 400 metros.
Con solo un aumento de una pulgada (2.5 cmts.) en su distancia entre ejes, el nuevo Mustang aparentaba ser mucho mayor que el modelo precedente. En parte esta sensación era provista por la menor altura del techo, también una pulgada más bajo, lo que ayudaba a crear la ilusión de que su tamaño era similar al de un Lincoln contemporáneo. Si bien su diseño no es tan bien
proporcionado como los modelos de 1969 o 1970 este modelo fue en principio bien visto, en especial la versión “Sport Roof”, conocida también como “Flat Back” en virtud del aspecto casi plano del techo, con una luneta trasera poco utilizable.
Las carrocerías de 1971 seguían siendo ofrecidas en las formas de Convertible, Coupe (o Hard Top) y Flat Back, divididas en varias series. El Boss 351 se convirtió en un digno reemplazo para los Boss 302 de 1969 y 1970, e incluso para el Boss 429.
El motor 351 “Cleveland” y el modelo Boss solo fueron ofrecidas como opción en la carrocería “Flat Back”, mientras que el nuevo Mach 1 podía ordenarse con cualquier motor V8, desde el 302 al 429 CJ (no semi- hemisférico). Los que fueron pedidos con este 429 Cobra Jet lograban tiempos cercanos a los 6.5 segundos para alcanzar los primeros 100 Km. /h. A pesar de las 149.678 unidades producidas en 1971, este diseño fue en general bastante reprobado por el público, pero en especial por los fanáticos más rabiosos del modelo, un concepto que hoy se ha revertido a su favor.
Otro problema agregado para este tipo de autos sobrevino a raíz del cambio de mentalidad del mercado americano, este estaba siendo apabullado por la suba de los combustibles, las normas contaminantes y los valores de los seguros, por lo que empezó a buscar autos de mayor economía condenando casi a su fin a
esta era de autos musculosos de Detroit.
Para 1972 el motor más grande ofrecido en el Mustang era el 351 H.O. de 330 Hp (brutos) o 275 Hp (netos). Las modificaciones hasta el final de esta serie serian mínimas y estas recaerían en los paragolpes, luces de posición y giro o la careta delantera. La denominación Boss 351 seria finalmente discontinuada y la única verdadera opción de alto rendimiento recaería en el Mach 1.
En 1972 y 1973 se podía elegir entre el seis cilindros de 250 pulgadas y 145 Hp, el V8 de 302 pulgadas, con carburador de 2 bocas y 210 Hp o tres V8 de 351 pulgadas diferentes, de 168, 200 y 275 Hp netos.
En 1971 se venderían casi el doble de unidades que su más directo competidor: el Chevrolet Camaro. Este se acercaría a solo 40.000 unidades de diferencia en 1973, pero en los seis años que llevaban compartiendo el mercado el excelente producto de Chevrolet no había podido dar caza a las ventas del fundador de este segmento tan especial.
En octubre de 1973 la crisis del petróleo pegó con fuerza en Norteamérica, tanto como para que el público terminara por rechazar a los autos más “gastadores”. Lee Iacocca, sabio como pocos, ya tenia en sus manos a la solución de este problema. Un nuevo Mustang con motor base de 4 cilindros y plataforma basada en el Pinto era presentado para el beneplácito de un publico que en pocos años había revertido totalmente sus preferencias. La que para muchos fue la mejor época de los autos americanos estaba definitivamente terminada, ya que recién a finales de la década del ´80 se volverían a ver autos con
desempeños equivalentes a estos modelos, aunque para muchos no habría nunca un digno reemplazo para el inmenso carisma de los autos de esta primera generación.



 
Los Shelby Mustang de 1969 y 1970
A mediados de 1965 la línea de producción de Shelby tuvo que mudarse de su primera ubicación en Venice (California) a un par de hangares de aviación, adyacentes al aeropuerto de Los Angeles. En 1968 la “North American Aviation” le avisa a Carroll Shelby que precisaba sus hangares de vuelta, por lo que se abandono este legendario lugar, donde incluso en su momento se fabricaron los aviones caza Mustang P-51.
A todo esto Ford estaba interfiriendo demasiado en el desarrollo de estos autos, al menos para el gusto de Shelby. Fue por este motivo que se negocio entre ambas partes un trato que dejaba en libertad al hombre de Texas en libertad, pero que permitía a Ford seguir utilizando la denominación Shelby Cobra en sus productos. La compañía Ford contrata entonces los servicios de la empresa A.O. Smith, siendo producidos los modelos
correspondientes a 1968 en su planta de Ionia, Michigan. La A.O. Smith se basaría en su vasta experiencia en la fabricación de piezas de fibra de vidrio, lo que incluía su participación en la construcción del Chevrolet Corvette, para ensamblar los Shelby Mustang hasta el final de su producción. En 1969 hay una nueva mudanza, esta vez a la línea de producción de autos de serie, ubicada en la planta de Southfield, Michigan. De allí saldrían los últimos modelos firmados con el apellido de Shelby durante 1970.
Por esos tiempos la imagen de alto rendimiento ya comenzaba a dejar de pertenecer a los modelos de Shelby, ya que estos comenzaron progresivamente a volverse más grandes, pesados y no tan rápidos. Entonces el interés del publico más deportista se centro en los modelos comercializados directamente por la propia FoMoCo, fue entonces que los Mach 1 y Boss 302/429 desplazaron a los modelos potenciados bajo el apellido de Shelby. Como desde 1968 se siguió ofreciendo versiones convertibles, disponibles tanto para el GT350 como para el GT500, pero como ya hemos mencionado estas remarcaban más su separación del concepto original de 1965. Un concepto por el que un auto pensado para la competición podía ser utilizado en las calles de América.
El GT 500 era rápido y poderoso, pero no tanto como los
modelos precedentes, ya que el veneno de los motores Cobra de 1969 y 1970 se había degradado paulatinamente.
Los Shelby de 1969 poseían sus guardabarros delanteros, el capó y el frente realizados en fibra de vidrio, para ahorrar un peso considerable, logrando de paso un aspecto totalmente distinto al del modelo de serie. Las múltiples tomas de aire, cinco solo en el frente, resultaron ser funcionales y contribuyeron al aspecto específico de estos modelos.
El GT500 KR ya era algo del pasado, quedando solo el GT500 propulsado por el motor 428 CJ (335 Hp declarados) y el GT350 que era potenciado por el 351 “Windsor” (290 Hp declarados).
Los tiempos de aceleración de ambos modelos eran muy respetables, pero resultaron ser opacados por el impresionante desempeño de los Mach 1 y Boss 302-429.
Con solo 3.150 unidades vendidas en 1969, Ford reconoció que estos modelos se habían vuelto redundantes, por lo que decidió discontinuarlos luego de la fabricación de 636 unidades, que fueron correspondientes al modelo de 1970. Esta decisión ya se había tomado en 1969, por lo que estos últimos modelos solo tuvieron ligeros cambios cosméticos, con bandas de color negro sobre le capó motor y un nuevo espoiler delantero, como los cambios más destacables sobre las unidades comercializadas el año anterior.



 
Conclusión:
Durante estos años de producción se vendieron casi tres millones de unidades en sus tres estilos de carrocería, con múltiples versiones que lograrían cautivar a un público prácticamente mundial. Hoy un Mustang de esta primera generación es poco menos que un mito sobre ruedas y cuando nos cruzamos con uno en buen estado, probablemente cuidado por un dueño meticuloso, el primer sentimiento que aflora es de una profunda admiración, en parte por la belleza de sus líneas, pero también por la potencia y el sonido que nos envuelve.
Este modelo tan especial es casi sin duda uno de los más importantes para la marca del ovalo azul. Debemos reconocer que tanto su historia como la nomenclatura de sus versiones es bastante confusa de comprender a simple vista. A ello hay que sumar a los modelos de Shelby y las múltiples variantes especiales, con innumerables detalles que hacen apasionante y algo complicado el conocer sobre su desarrollo. Por ello esperamos que esta completa reseña, basada en una gran cantidad de material de archivos propios, sea lo suficientemente clara para identificar y amar a este fabuloso clásico deportivo.
PRINCIPALES DATOS DE PRODUCCIÓN (1964 ½ - 1973)
PRODUCCIÓN SHELBY MUSTANG:
 
1965: 562 (GT350S Y GT350R).
1966: 2380 (GT350S, GT350H y GT350R).
1967: 3225 (GT350 y GT500).
1968: 4450 (GT350, GT500 y GT500 KR, GT350 Convertible, GT500 Convertible y GT500 KR
Convertible).
1969: 3150 (GT350 y GT500, GT350 Convertible y GT500 Convertible).
1970: 636 (GT350 y GT500, GT350 Convertible y GT500 Convertible).
Total: 14.403 Shelby Mustang.
 
PRINCIPALES DATOS DE PRODUCCIÓN DE MODELOS FABRICADOS POR FOMOCO:
PRODUCCIÓN MUSTANG BOSS:
1969: Boss 429 - 852 unidades.
1970: Boss 429 - 505 unidades.
1969: Boss 302 - 1934 unidades.
1970: Boss 302 - 6319 unidades.
1971: Boss 351 - 1806 unidades.
Total: 11.416 unidades.
PRODUCCIÓN MUSTANG MACH 1:
1969: 72.458 unidades.
1970: 40.970 unidades. (96 Twister Special).
1971: 36.499 unidades.
1972: 27.675 unidades.
1973: 35.440 unidades.
Total: 213.042 unidades.
 
Año Hard Top Fast Back, Sport Roof o
Flat Back (según el año).
Convertible Total
1965 501.965 77.079 101.945 680.989
1966 498.751 35.698 72.119 606.568
1967 356.271 71.042 44.808 472.121
1968 249.447 42.581 25.376 317.404
1969 150.640 134.438 14.576 299.824
1970 96.150 86.904 7.673 190.727
1971 83.102 60.455 6.121 149.678
1972 75.395 43.297 6.401 125.093
1973 77.154 46.260 11.853 135.267
 
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