El Retrovisor - Historia de los Gr.B de Rally y el dominio de los Peugeot 205 T16
Texto y recopilación de datos: José Luis Rey
Diseño Web: Eduardo Prat
Durante los años 80 el Rally experimento una rápida evolución que comenzó con la llegada del maravilloso Audi Quattro de tracción integral y motor turbo. Este fue el puntapié inicial de toda una generación de autos que quitaron el sueño y el aliento a todos los que ya desde esos tiempos seguíamos el campeonato del mundo de esta especialidad. Desde aquellos días todo ha cambiado y esas carreras son solo un buen recuerdo, basta que como dato anecdótico mencionemos que en esos rallyes se llegaba a correr toda una semana y había veces que se competía durante la noche y por 12 horas seguidas, ya que por ejemplo podemos recordar la famosa noche del Turini en el rally de Montecarlo.
En estas circunstancias corrían los Gr. B, coches con más de 400 Hp, que sonaban mucho más de lo imaginable. Aquellos 400 Hp rugían endiablados dentro de una carrocería y el recuerdo de los golpes de aceleración de los coches en la salida marco a todos los que tuvieron la oportunidad de presenciar aquellas competencias. Ese rugir lo inundaba todo y era tal la adrenalina que producía en los aficionados que algunos de ellos solo podían guardar silencio mientras escuchaban las evoluciones de aquellos monstruos con 4 ruedas. Por fin, cuando llegaban a la curva, se iban de atrás, y los pilotos, todavía no se sabe como, enderezaban aquellos aparatos y rápidamente (o eso parecía) se alejaban pegando fogonazos por el escape y dejando un alucinógeno olor a combustible, frenos y ruedas quemadas. Así eran las carreras de antes. Muchos dicen que eran mejores y ello
da lugar a discusiones varias, lo que si es apreciable es que aquellos autos eran más indominables y bestiales; los autos ahora son tal vez algo menos espectaculares, pero son más rápidos y los pilotos más técnicos, por lo cual finalmente ahora se va más rápido.
Los Gr. B eran coches conducidos por tripulaciones que tenían cierto grado de locura, ya que se jugaban la vida y se la jugaban de verdad, ya que aparte de su propia vida se jugaba la de los espectadores.
Quien no recuerda el accidente de un famoso Ford RS 200 durante el Rally de Portugal, cuando aplastó a más de una treintena de aficionados. Ese tipo de accidentes fue lo que acabó con los Gr. B.
Al principio los Gr. B eran coches, o monstruos, sin límite de caballos. Eran los conocidos Grupo 4. Pero, poco a poco, las mecánicas fueron evolucionando y entonces se puso límite de potencia a los motores, por lo que los fabricantes empezaron a buscar soluciones para tener un coche más efectivo pero con los mismos Hp. Poco a poco lo fueron consiguiendo, pero los coches no tenían medidas de seguridad suficientes y simplemente eran “bombas explosivas de alta velocidad”. Muchos pilotos, copilotos y aficionados murieron en esta época, hasta el trágico año de 1986, que fue sin duda el peor año de los rallyes. Los coches de ese año eran inconducibles y, aunque los pilotos eran casi súper hombres, muchos fallecieron en sus maquinas. Tal vez el que más huella dejó fue Henri Toivonen, que se carbonizó tras una
salida de carretera en el rally “Tour de Corse” un trágico 2 de Mayo.
Tras esos accidentes, la FIA se reunió y decidieron suprimir aquellos aparatos asesinos.
A pesar de todo aquellos autos merecen ser recordados y vale la pena repasar esos tiempos en donde uno de los fierros dominantes fue el que analizamos a continuación.
Historia del 205 T16
Para muchos aficionados a los rallyes, la etapa más fascinante en la historia del campeonato del mundo corresponde a ese pequeño periodo de tiempo entre 1982 y 1986 en el que estuvieron vigentes los Grupo B. Una reglamentación muy permisiva supuso la aparición de verdaderos prototipos nacidos por y para la competición. De todos ellos, quizás los más representativos y espectaculares fueron el Audi Sport Quattro S1, el Lancia Delta S4 y como no, el Peugeot 205 Turbo 16. El Audi era posiblemente el más potente y el Delta S4 el más avanzado tecnológicamente con su sistema de sobrealimentación con compresor volumétrico y Turbo, pero el 205 T16 fue probablemente el más equilibrado de todos ellos.
El proyecto de construir un Peugeot de rallyes comenzó en 1981. El entonces presidente de Peugeot, Jean Boillot, quería darle a la
marca una imagen más dinámica y en cierto modo deportiva. Para lograr tal objetivo, nada mejor que aprovechar el lanzamiento del futuro utilitario de la marca (el 205) para introducirse más de lleno en el mundo de la competición (hasta entonces las participaciones de Peugeot en rallyes se limitaban a pruebas Africanas donde habían cosechado excelentes resultados con los 404, 504 y 504 Coupé).
El encargado de dirigir el proyecto sería Jean Todt, por entonces copiloto de Guy Frequelin con los 504 Coupé y los Talbot Sumbeam Lotus. Tras ver los interesantes resultados que estaba logrando el Audi Quattro, se decidió que el coche debería llevar tracción total. Para motorizarlo, se dudó entre el V6 PRV atmosférico y un 4 cilindros turboalimentado, basado en la nueva familia XU. Ésta última sería la opción finalmente elegida con una cilindrada de 1775 Cm3, tapa de cilindros de 16 válvulas, doble árbol, turbocompresor KKK y bloque de aleación ligera, pasando la potencia a las cuatro ruedas a través de una caja de cambios de cinco marchas, original del Citroën SM. El motor se situaba en posición central transversal, desplazado a la derecha, lo cual permitía un fácil acceso desde el lateral del vehículo a todas las correas en las áreas de servicio y las suspensiones eran de triángulos superpuestos en ambos trenes. El 205 Turbo 16 se convertiría por tanto en el primer vehículo capaz de explotar al
máximo el reglamento de Grupo B al combinar motor central y tracción total, lo cual fue sin duda la clave de su éxito.
Detalle del conjunto motor-transmisión
Para conseguir la homologación de un vehículo en Grupo B, la FISA obligaba a construir al menos 200 unidades en un año. A su vez, a partir de esta versión "estándar" se podían homologar evoluciones del mismo, para lo cual bastaba con construir 20 unidades de cada evolución. Para las marcas esto significaba que una vez superado el "escollo" de la fabricación de las 200 unidades de las versiones base (normalmente con especificaciones de calle y de difícil venta), los ingenieros tenían prácticamente carta blanca para realizar auténticos prototipos de carreras. El 1 de Abril de 1984, los hombres de PTS (Peugeot
Talbot Sport) tuvieron listos los 200 coches de calle, consiguiendo así la homologación. Ésta versión de calle, disponible en color Gris Antracita, tenía 200 CV a 6750 rpm y un par máximo de 26 mkg a 4000 rpm, con un peso de 1210 Kg. y a un precio, según los rumores, inferior al del costo. Este auto apenas tenía algunos detalles en común con un 205 convencional.
Homologación del 205 Turbo 16 (1 de Abril de 1984)
En la primera evolución destinada a la competición el peso se reducía a 940 Kg. Respecto al modelo de calle, el soplado del turbo aumentaba hasta 1,4 bar y la relación de compresión pasaba a ser de 7:1 (6.5:1 en el de calle), en consecuencia la potencia subía hasta unos 350 CV a 8000 rpm, el par máximo hacía lo propio, alcanzando 45 mkg a 5000 rpm. Casi todos los paneles de la carrocería estaban realizados en Kevlar, mientras que la estructura monocasco era de acero.

El Peugeot 205 en 1984
El debut en el campeonato del mundo de rallyes se produjo ya comenzada la temporada, en Mayo de 1984 en el Tour de Corse y no pudo ser más esperanzador. Los pilotos elegidos para la ocasión fueron el espectacular Ari Vatanen y Jean Pierre Nicolas. Los favoritos eran los Lancia Rally 037 (propulsión trasera), que

se encontraban como pez en el agua en las estrechas carreteras corsas. Nadie apostaba por los Peugeot, sin embargo, a partir del 8º tramo seria Ari Vatanen quien tomaría la cabeza del rally. Así permanecerían las cosas hasta que en el tramo 20º, una salida de pista del finlandés pone fin a las ilusiones del equipo de debutar con la victoria. Jean Pierre Nicolas finaliza cuarto, por delante de Stig Blomqvist, con el primer Audi Quattro, mientras que el ganador fue Markku Alen con Lancia.
En la siguiente cita del campeonato, el Rally de Acrópolis, Vatanen llega a liderar el rally, marcando 11 tiempos “scratch”, hasta su abandono por problemas mecánicos. A la tercera va la vencida, y tres meses más tarde, en el Rally de los 1000 Lagos, el finlandés consigue la primera victoria para Peugeot Talbot Sport, y no sería la última...
En San Remo, Vatanen vuelve a arrasar, ganando 31 de los 54 tramos del rally y en la última cita de la temporada, el siempre difícil RAC, nuevamente logra la victoria a pesar incluso de haber sufrido un vuelco. Tres victorias en cinco rallyes disputados, con un coche totalmente nuevo. El balance final de la temporada era inmejorable.
 
El refuerzo de Peugeot, en 1985
En 1985, el equipo se refuerza con la llegada de otro finlandés, Timo Salonen, y del francés Bruno Saby. Este último solo para los rallyes de asfalto. La temporada comienza como terminó la anterior, con la espectacular victoria de Vatanen en Montecarlo tras remontar los casi 5 minutos de desventaja que llevaba respecto a Walter Rörhl (Audi Sport Quattro) y después de sufrir una penalización de 8 minutos por un despiste de su copiloto Terry Harrymann. Este triunfo fue probablemente el mejor en toda la carrera deportiva de Vatanen. El propio Vatanen vuelve a ganar en Suecia, mientras que Salonen lo hace en Portugal. Sin embargo, en el Safari Vatanen abandona y Salonen, con muchos problemas, acaba muy retrasado en la séptima posición. La prueba la ganaría Kankkunen con el Toyota Celica Turbo por delante de su compañero Bjorn Waldegard.
En el Tour de Corse debuta, a manos de Bruno Saby, el Peugeot 205 Turbo 16 Evo 2. Se dice que el desarrollo de la Evolución 2 había comenzado antes incluso de que la Evolución 1 ganase su primer rally y las mejoras eran numerosas: a nivel de chasis se modifica toda la zona posterior, cambiando la estructura monocasco por un entramado tubular. Además, se incorporan amortiguadores refrigerados por agua y el peso se rebaja hasta los 910 Kg.
En el propulsor, se sustituye el turbocompresor KKK por un Garrett soplando normalmente a 2,5 bar y cuando las condiciones lo permitían a 2,8 bar, proporcionando en esas circunstancias más de 500 CV y pudiendo alcanzar los 100km/h desde parado en poco más de 2 segundos !!!!!! Exteriormente, se disponen nuevos elementos aerodinámicos en el frontal y un gigantesco alerón trasero, que podría haber sido aún mayor si la FIA lo hubiera permitido.
Este auto, en su primera aparición, es inconducible y Saby finaliza segundo tras el R5 Maxi Turbo de Ragnotti en un rally marcado por la trágica muerte de Attilio Bettega a bordo de un Lancia Rally 037 oficial. Al Tour de Corse, le siguen una serie de cuatro victorias consecutivas de Timo Salonen, en el Acrópolis, Nueva Zelanda y Argentina, todavía con el Evo 1 y en el 1000 Lagos, ya con el Evo 2. En el Rally de Argentina cabe destacar el terrible accidente de Ari Vatanen que casi acaba con su vida y que le obligaría a estar lejos de las competiciones durante casi
año y medio. A pesar de este contratiempo, tras los resultados del 1000 lagos, Peugeot se proclamaba campeón del Mundo de marcas y Salonen campeón del Mundo de pilotos.
La temporada continúo y en San Remo Walter Röhl gana con el impresionante Audi Sport Quattro S1 (la única victoria de este coche en el mundial) seguido de Timo Salonen. El campeonato terminaba, como es habitual, con el RAC Británico, debutando con victoria el Lancia Delta S4 pilotado por Henri Toivonen y anticipando el gran duelo Lancia-Peugeot que se viviría en el siguiente año.
El fin de los Gr.B, año 1986
Para la temporada de 1986 y ante la imposibilidad de contar con Vatanen, el equipo se refuerza con el joven Juha Kankkunen. A pesar de todo, en Montecarlo llega la consagración de Toivonen y el Delta S4 que logran una indiscutible victoria aventajando en algo más de 4 minutos a Salonen, quien se clasificaría en segunda posición con el 205 T16 Evo 2. Kankkunen solo pudo ser quinto, pero rápidamente se desquitaría ganando la siguiente prueba en Suecia. Portugal era el tercer Rally del campeonato y será desagraciadamente recordado por la muerte de tres espectadores tras la salida de pista del Ford RS200 del portugués Joaquim Santos. Este hecho supondría la retirada de todos los equipos oficiales como protesta frente a la organización del Rally.
En el Rally Safari, Kankkunen estrena una nueva caja de cambios de 6 velocidades, pero finaliza quinto detrás de tres Celica Turbo y de Markku Alen, quien arribaría tercero con el veterano Lancia Rally 037, usado por precaución en vez del S4.
Dos meses después de lo ocurrido en Portugal, en el Tour de Corse se volvía a vivir una tragedia cuando el Lancia Delta S4 de Henri Toivonen y Sergio Cresto caía por un barranco, incendiándose y muriendo sus dos ocupantes prácticamente en el acto. Esta sería la sentencia de muerte de la categoría; y en el aspecto deportivo, Bruno Saby ganaba el Rally tras la retirada completa del equipo Lancia.
Después de dos triunfos más de Kankkunen en el Acrópolis y en Nueva Zelanda, en Argentina triunfaría Lancia, con Biasion por delante de Alen, marcando el uno-dos para la escudería italiana. En Septiembre llegaba la habitual cita con los 1000 Lagos. Timo Salonen conseguiría la victoria seguido de su compañero Kankkunen, otorgando a Peugeot un nuevo campeonato del mundo de Marcas. En el de Pilotos, en esos momentos Kankkunen aventajaba a Markku Alen, que tras la muerte de Toivonen se había convertido en la punta de lanza del equipo italiano. El mundial aterrizó en San Remo y saltaba el escándalo. Los Peugeot fueron descalificados tras la primera etapa por los comisarios técnicos italianos alegando irregularidades en los bajos de los coches franceses (la FISA prohibía el uso de “polleritas” para provocar el "efecto suelo"). Todo ello, a pesar de que eran iguales a los de otros rallyes en los que los Peugeot
habían superado las verificaciones sin problemas. El rally terminó con triplete de Lancia (Alen, Cerrato y Biasion en este orden) y con una reclamación de Peugeot por lo que el resultado final todavía estaba en suspenso.
El RAC lo ganaba Salonen, pero en la particular lucha por el título de pilotos entre Alen y Kankkunen esta fecha era favorable para el primero de ellos. Alen quedaba segundo tras Salonen y por delante de un tercer lugar para un nervioso Kankkunen. Las cosas se complicaban de cara al título de pilotos para el finlandés de Peugeot. Con el Olympus Rally en EEUU se cerraba la temporada. Markku Alen ganaba el rally y Kankkunen quedaba segundo. Teniendo en cuenta los resultados del San Remo, Alen se hubiera proclamado campeón, sin embargo tras estimar la reclamación de Peugeot en Italia, la FISA decidía anular los resultados del San Remo. Por lo tanto Juha Kankkunen pasaba a ser el nuevo campeón del mundo de pilotos. En dos años y medio el 205 Turbo 16 de PTS había conseguido dos títulos de Marcas y otros dos de Pilotos, gracias a la victoria en 16 rallyes del mundial.
El 205 en otras especialidades, llega 1987
Los hechos acaecidos en Portugal y Córcega llevarían a la FISA a prohibir los Grupo B para la temporada de 1987. A pesar de ello, la vida deportiva de los 205 T16 no termino: Jean Todt decidió adaptarlo para correr en Raids, sobre todo con el objetivo de ganar el París-Dakar.
Las modificaciones principalmente consistían en lo siguiente: Alargamiento de la carrocería en 33 cm y de la batalla en 34 cm, para dar cabida a un nuevo depósito de combustible ubicado por detrás de los pilotos, este poseía 190 litros de capacidad y unido a los dos depósitos de 105 litros (situados debajo de los asientos), le permitían disponer de los 400 litros de combustible
necesarios para las etapas más largas). Con la mayor distancia entre ejes, también se conseguía mayor estabilidad en los saltos a alta velocidad típicos de algunas etapas en el desierto. El motor fue "desinflado" hasta alcanzar solo 380 CV, logrando así una mayor fiabilidad y mejor respuesta a bajo régimen y además se revisaron los desarrollos de la primera velocidad (ahora muy corta, para superar los obstáculos más difíciles) y de la sexta velocidad, con una desmultiplicación más larga que le permitió alcanzar los 230 Km. /h.
Nuevas suspensiones que aumentaban la altura del coche en 7 cm. y el ancho de vías en 10 cm. incluían nuevos triángulos, nuevas rótulas y nuevos amortiguadores Bilstein de gas (dos por rueda). En el París Dakar, Ari Vatanen, que reaparecía después de su accidente en Argentina en 1985 y que debutaba en una prueba de este tipo, no daba opción a sus rivales dejando a su más inmediato perseguidor a más de una hora y cuarto y al tercero a más de 4 horas.
Por si fuera poco, en Peugeot Talbot Sport decidieron preparar otro 205 Turbo 16 para participar en la afamada trepada de Pikes Peak de ese mismo año. Sobre la base de un Evo 2, se aumentó la presión del turbo hasta alcanzar los 700 CV de potencia y se añadieron todo tipo de alerones y apéndices aerodinámicos para mantener a la bestia pegada al suelo. Vatanen hubiera ganado la
carrera de no ser porque a poca distancia para el final, una abrazadera de un conducto del turbo se rompió, dejando al coche prácticamente sin potencia. Al año siguiente Vatanen volvería a Pikes Peak con un recordado 405 T16 y juntos lograrían la victoria y de paso protagonizarían el excelente y recordado documental “Climb Dance”.
Termina una leyenda, 1988
El último gran éxito del Peugeot 205 Turbo 16 en competición llegó en la París-Dakar de 1988. En principio todo parecía indicar que Vatanen, con el nuevo 405 Turbo 16, ganaría la prueba, pero el extraño robo del coche del finlandés en Tombouctou (cuando era líder destacado) dio la victoria a su compatriota y compañero de equipo Juha Kankkunen, a bordo de un ya "veterano", pero interminable 205...
Galerías de Grupo B y 205 T16









Fuentes:

"Rally Cars" y "Rally" de Reinhard Klein. Ed. Könemann
http://www.autodrome.fr.st
http://www.rallye-stars.com
http://www.forocoches.com

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Octubre 2004

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