El Retrovisor - Muscle Cars 1era Parte
Recopilación: Gonzalo Biarnes
Diseño Web: Eduardo Prat
PONTIAC GTO 1966
El GTO fue la respuesta de Pontiac para un mercado juvenil con espíritu y poder adquisitivo. Detroit aprovechó la rebeldía de la generación al crear autos que reflejaban machismo. En 1964, John DeLorean, el principal ingeniero de Pontiac, hizo calzar el mayor V8 de la división en el pequeño y tímido compacto Tempest con electrizantes resultados. Más tarde perfeccionó los frenos y la suspensión, añadió tres carburadores de dos gargantas cada uno, cambios en el piso, y adornó el resultado con un nombre que pertenecía a un Ferrari. En 1966 se convirtió en un modelo por derecho propio, el primer "auto musculoso"
nacido en Detroit. Los expertos consideraban que las líneas flotantes de estos GTOs de segunda generación los convertían en los más hermosos de todos. Los motores también tenían mucha energía, con un V8 estándar de 389 pulgadas cúbicas (ci) y 335 hp que se podía especificar en 360 bhp con una puesta a punto de alto rendimiento
Los GTOs estaban equipados al mismo nivel superior del Pontiac Tempest Le Mans. Su interior incluía luces para cenicero, encendedor, alfombra, y una cubierta automática para los convertibles. El aire acondicionado y dirección hidráulica podía solicitarse por US$ 343 y $ 95, respectivamente.
El motor base con 389 ci. y 335 hp. tenía un hermano mayor de triple potencia y de alto rendimiento que rendía 360 bhp por US$ 116 adicionales. En tests, el GTO '66 convertible aceleraba de 0 a 60 mph en 6,8 seg. y alcanzaba una velocidad máxima de 201 kph. Las cajas disponibles eran manual de 3 o 4 cambios o una automática de 3 velocidades. Los frenos eran de tambor en las cuatro ruedas pudiendo pedir en forma especial discos delanteros. La suspensión era de resortes en espiral en las 4 ruedas de servicio pesado y se incluía una barra estabilizadora en el eje trasero.
La idea de John DeLorean de poner un motor de alto rendimiento en la carrocería estándar del Tempest preparó el terreno para
todo un nuevo estilo y dio al Pontiac un éxito inmediato en 1964 (Pontiac fue la primera fábrica en poner grandes motores en carrocerías pequeñas). En 1966, las ventas alcanzaron a casi 100.000 GTOs que llegaron a manos de jóvenes ávidos de poder cuya edad promedio era de 25 años. El convertible era estéticamente el más agradable del grupo.

FORD SHELBY MUSTANG COBRA GT-500 DE 1967
Es interesante tratar de imaginar cómo eran las cosas por el año 1967, época en que era posible comprar autos casi de carreras directamente desde la vitrina. . Además, si no le alcanzaba para comprar, era posible arrendar una súper-máquina por el fin de semana, tal como lo ofrecía la compañía Hertz rent-a-car. Una muestra de lo que era posible comprar o arrendar es el Mustang Shelby GT-500 del 67. A diferencia de lo que ocurre en nuestros días, la gente (incluyendo a las autoridades) amaba los autos rápidos y con personalidad por mucha bencina que éstos quemaran.
El nombre GT-500 es un accidente y no tiene que ver con el tamaño de los motores o la potencia de estos autos. Este modelo venía equipado con un motor V8 de 428 pulgadas cúbicas (ci) y dos carburadores Holley de 4 gargantas, lo que le permitía desarrollar 360 hp. El filtro de aire era de aluminio ovalado y del tipo descubierto y las tapas de válvulas también de aluminio. Las alternativas para la caja de cambios eran una manual de 4 velocidades o automática de 3 marchas. La suspensión consistía en resortes en espiral con barra estabilizadora en el eje delantero y de hojas en posterior. Los frenos eran de disco en las ruedas delanteras y de tambor en las traseras. Traía además dirección hidráulica. Con todo este equipo el GT-500 podía acelerar de 0 a 96 kph en 6,8 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 212 kph.
El tablero de instrumentos traía marcadores Stewart-Warner para presión de aceite, temperatura, amperaje y un tacómetro con línea roja en las 8000 rpm. El interior incluía además un volante especial de aluminio y madera, una barra antivuelco y el respaldo del asiento trasero abatible.
La carrocería era del tipo fast-back. El capó tenía tomas de aire y seguros tipo competición. En la punta y en la parte posterior se usaron piezas en fibra de vidrio para reducir el peso del auto. En el frente se observaban los focos de luces altas en el medio de la máscara, pero en algunos casos iban en los extremos de la máscara por ciertas regulaciones federales.
Sin duda que este auto era uno de los más apetecidos por los amantes del rendimiento, y un precio alrededor de un 15% más bajo que el año anterior ayudó a que se vendieran
aproximadamente 2050 unidades en 1967.
Nada más que agregar salvo que me habría gustado tener (o al menos probar) uno de éstos. Si alguien me pudiera prestar un GT-500 por un ratito se lo agradecería... jeje.

CHEVROLET BEL-AIR 1962
En 1962 los Beach Boys inmortalizaron el motor Chevrolet 409 con su canción "409". Si hubiesen conocido este Bel Air seguramente su canción habría sido más larga y más rápida.
Ese año se construyeron alrededor de 2000 Bubble Tops, de los cuales 1200 usaron motores de 6 cilindros y el resto motores V8 409.
El auto que mostramos hoy pertenece a Dennis Terzich de EEUU y fue publicado en la revista Summit. El modelo original traía un motor de 6 cilindros. La carrocería está montada sobre
un chasis de tubo, lo que permite bajar el auto al máximo. El motor es un 409 con varias modificaciones, siendo la más interesante el sistema de inyección electrónica. Todo eso le permite desarrollar 500 hp. La transmisión es una TH-350 con un convertidor TCI. El capó con sistema de inducción y las ruedas Rader completan el cuadro.
El interior se hizo de nuevo agregándose un volante especial, una consola hecha para alojar casi toda la caja de cambios y un tablero que tiene instrumentos digitales.
Nada más que decir, las fotos hablan por si solas.
 
..:: Segunda Parte ::..
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