Preparaciones - El Embrague
Texto recopilado por: Ignacio Rius
Diseño Web: Eduardo Prat
El embrague se encuentra entre el motor y la caja de cambios y su función consiste en acoplar y desacoplar estos dos elementos; el motor y la caja de cambios. Cada vez que cambiamos de marcha movemos unas coronas (como los piñones de una bicicleta) para conseguir distintos desarrollos. Para que esto pueda realizarse sin ningún problema necesitamos un mecanismo que desconecte esas coronas y las ajuste a la nueva velocidad del motor impuesta por la nueva marcha; y este mecanismo es el embrague. La velocidad del motor son las revoluciones (RPM), que podemos ver en el cuenta revoluciones del cuadro de mandos del vehículo, y en definitiva, lo que está haciendo el embrague es igualar la velocidad de giro del motor con la velocidad de la caja de cambios.
Básicamente este acoplamiento y desacoplamiento se realiza con la unión y separación de un disco conectado al motor y de
otro conectado a la caja de cambios.
Existe otro tipo de embargues distintos a los manuales conocidos como embrague automático, de los que nos ocuparemos en otra sección.
Cuando el pedal del embrague no está pisado se dice que el motor está embragado, lo que significa que la caja de cambios está acoplada al motor y por tanto se transmite el movimiento del motor a las ruedas.
Por el contrario, cuando pisamos el pedal de embrague desacoplamos la caja de cambios del motor; separamos estos discos, lo que nos permitirá cambiar de marcha a través de la caja de cambios de forma suave. En este último caso decimos que el motor está desembragado.
De las constante unión y separación de los discos a elevadas revoluciones se generan altas temperaturas lo cual termina deteriorando el embrague el cual comienza a no cumplir con eficiencia su cometido. Cuando un embrague está desgastado, estos discos patinan entre sí ya que no se unen con la fuerza suficiente no pudiendo transmitir todo el movimiento al motor. De ahí la expresión el embrague patina. Los embragues suelen duran unos 100,000 kilómetros, aunque el número de kilómetros depende mucho del use que se le de.
La mayoría de los embragues que actualmente se instalan en los automóviles son del tipo fricción e hidráulico. El embrague de fricción la potencia se transmite al unirse dos discos sólidos. En el embrague hidráulico la potencia se transmite a través de una especie de aceite.
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