| Diferencial.
Es un mecanismo que permite transmitir fuerza de giro, al unísono,
a dos ejes que no giran solidarios. En un automóvil,
los diferenciales cumplen una misión fundamental: compensar
la diferencia de distancia que recorren las ruedas exteriores
frente a las interiores al tomar una curva. El eje que mueve
cada una de las ruedas, va unido a un piñón denominado
planetario. La fuerza del motor llega al engranaje principal
de la corona del diferencial, que a su vez cuenta con unos piñones
libres denominados satélites. |
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| En
línea recta, los satélites empujan a los planetarios,
pero en curva además giran sobre sí mismos, absorbiendo
la diferencia de giro de los semiejes. El problema del diferencial
convencional es que cada semieje sirve de apoyo para que el
otro haga fuerza (acción-reacción), por lo que
en caso de pérdida de adherencia de una rueda, toda la
fuerza del motor se escapa por ella sin que el otro semieje
pueda hacer nada. Este problema se soluciona con los mecanismos
de control de tracción y con los diferenciales autoblocantes. |
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| Diferencial
autoblocante. Es un tipo de diferencial bloqueable
en el que sólo se anula una parte del efecto diferencial,
es decir, limitan la posibilidad de que una rueda gire libre
respecto a la otra según un arado fijo predeterminado.
Ese arado se expresa como una relación entre las dos
ruedas en tanto por ciento, de forma que el cero corresponde
a un diferencial libre, y el 100 a ruedas que giran solidarias,
es decir, con el diferencial completamente bloqueado (como un
eje rígido). Los hay de varios tipos, aunque tradicionalmente
los más utilizados eran los autoblocantes mecánicos,
en los que al detectar diferencia de giro entre los semiejes
la resistencia de un muelle hace actuar un |
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mecanismo
que aumenta el rozamiento interno limitando el efecto diferencial.
En la actualidad se utilizan mucho los diferenciales autoblocantes
electrónicos, que utilizan los sensores del ABS y frenan
las ruedas que pierden adherencia (e incluso limitan momentáneamente
la potencia del motor) para que no se pierda la capacidad de
tracción por ellas. Otros tipos de diferenciales autoblocantes
son los Torsen y los de acoplamiento viscoso. |
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| Diferencial
bloqueable. Se utilizan para evitar que la
capacidad de transmitir movimiento de un conjunto mecánico
se malogre porque una rueda patina. Pueden ser bloqueables
manualmente o autoblocantes. En el primer caso, el conductor
puede, a través de un mando específico, hacer
solidarias las ruedas de un mismo eje, anulando el efecto
diferencial. Al hacer solidarios los dos ejes, sólo
se puede utilizar el bloqueo manual a bajas velocidades y
cuando las condiciones de adherencia sean realmente malas,
pues de no ser así la transmisión se vería
sometida a esfuerzos que podrían producir daños
mecánicos (En una curva cerrada el eje se retorcería
excesivamente). Este tipo de diferenciales ya casi no se usa
en turismos, y sólo se monta en algunos vehículos
para todo terreno.
Diferencial
viscoso. Es aquel en el que no existe una
unión mecánica entre los semiejes, sino a través
de un fluido de alta viscosidad. Este fluido baña un
cilindro en el que hay dos juegos de discos intercalados,
cada uno de ellos solidario con uno de los semiejes del diferencial.
Si la diferencia de giro entre estos dos juegos de discos
no es grande —por ejemplo, la que se produce entre las
ruedas de cada lado al tomar una curva— se mueven casi
independientemente. Ahora bien, a medida que la diferencia
de giro aumenta, los que giran más rápido tienden
a arrastrar a los otros. Si se trata de un diferencial trasero
—por ejemplo— y una de las dos ruedas patinan,
arrastra en alguna medida a la otra, lo que mejora la tracción.
Este sistema puede estar unido a un diferencial normal, como
sistema autoblocante; en este caso se denomina «acoplamiento
viscoso». El
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| principal
inconveniente del sistema viscoso de transmisión es que
su funcionamiento está muy condicionado por la temperatura
del fluido, que pierde viscosidad a medida que se calienta. |
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