Articulos Recomendados de Autos - Porsche Carrera GT
por José Luis Rey
Técnica de competición pura, pero para las calles

El Porsche Carrera GT tiene la misma fuerte personalidad que caracteriza a los coches de competición capaces de transmitir una inolvidable experiencia de conducción. Una cierta idea de estas aptitudes la transmiten inicialmente los siguientes registros de sus prestaciones, ya que por ejemplo en aceleración de 0 a 200 kilómetros por hora, el Carrera GT necesita únicamente 9,9 segundos. Sin embargo, este nuevo deportivo de altas prestaciones también sobresale de manera impactante en otros aspectos.
Desde la perspectiva frontal, se distinguen los característicos rasgos de los deportivos Porsche con capó muy inclinado y guardabarros eminentes. Desde este punto de vista, el GT continúa de alguna forma la línea exterior del 718 RSK Spyder de los años sesenta. Dos espaciosos grupos ópticos alojados debajo de cristales homogéneamente integrados recuerdan igualmente a los inolvidables coches de competición 917, pero a diferencia de éstos, el Carrera GT tiene una técnica mucho más avanzada implementada a base de unidades de xenón dispuestas en forma de "V”. A semejanza del 911 Turbo, tres anchas tomas de aire realizadas en la parte baja del paragolpes frontal señalan el inmenso potencial que puede movilizar el Carrera GT.

Nuevos espejos retrovisores exteriores provistos de un doble soporte en forma de "V” continúan de alguna forma el ángulo que crean los pilares delanteros y acentúan armoniosamente la espectacular línea exterior. Imponentes tomas y salidas de aire laterales situadas delante y detrás de las puertas refuerzan la personalidad dominante del auto, pero antes que nada, proporcionan la necesaria ventilación y refrigeración de muy distintos grupos, como lo son el motor, la caja de cambios, los frenos y el climatizador. Las aberturas se han realizado en la carrocería de modo similar a como suele hacerse en el sector aeronáutico, de manera que poseen efectivamente unas excelentes aptitudes de canalización aerodinámica.
Para poder observar el motor desde afuera, pero también por razones térmicas, las salientes de acero perforado situadas detrás de los asientos descienden con armonía hacia atrás, pasando por encima del motor. Estos dos "arcos antivuelco” aseguran una robustez tan estética como segura.
Al igual que en los vehículos de competición, la parte posterior del Carrera GT se distingue por una extraordinaria claridad estructural. Por otra parte, las formas obedecen aquí también a las funciones de comportamiento dinámico y aerodinámico del vehículo. Un alerón refuerza la estabilidad, proporcionando la necesaria presión aerodinámica en esta parte. Se trata de un elemento automáticamente retráctil, que emerge en menos de cinco segundos, hasta llegar a 160 milímetros cuando el vehículo se desplaza a 120 kilómetros por hora, lo que comporta un 30 por ciento de incremento de la presión del aire. Al desplazarse nuevamente a menos de 80 kilómetros por hora, el spoiler se retrae automáticamente y regresa a su alojamiento invisible. En la parte inferior del sector trasero, se observa un elemento difusor o extractor de aire, que refuerza los efectos aerodinámicos del alerón, a la vez que asegura un homogéneo equilibrio en el sentido estilístico y estético. En la parte central, se encuentran los dos formidables tramos finales de los escapes, integrados al embellecedor final de fibra de carbono. Por regla general, los equipos de aerodinámica influyen de manera definitiva en el diseño de la línea exterior de un vehículo capaz de utilizarlo en condiciones de competición.
La pauta más importante a seguir en la definición de las correspondientes medidas es el uso del coche en circuitos de alta velocidad, lo que requiere unos elevados coeficientes de presión aerodinámica sobre los ejes o "down force”. A la velocidad máxima que puede alcanzar el Carrera GT, que son 330 kilómetros por hora, se trata de una fuerza equivalente a 2.846 newton. Por razones de estabilidad, la presión es mayor en la parte trasera. Para ser exactos, el reparto de presión entre los ejes delantero y posterior es 30 por 70 por ciento. Para obtener estos elevados coeficientes de presión aerodinámica, pero sin que esto vaya simultáneamente en perjuicio del coeficiente de penetración del aire, los expertos de Porsche han desarrollado una "geometría” de la superficie inferior del bastidor, cuyo grado de refinamiento hace que sea una solución prácticamente inédita, al menos en vehículos de serie. Se observa concretamente que la superficie inferior del auto está completamente carenada. Un elemento difusor o extractor de aire integrado en el faldón posterior y especiales aberturas y conductos para la canalización del aire proporcionan adicionales efectos de adsorción contra el suelo o "ground force”. Los elementos de carenado en la parte inferior, que constan sin excepción alguna de material compuesto reforzado con fibras de carbono, van unidos fijamente mediante tornillos con el bastidor,
el módulo que porta los grupos mecánicos y la estructura antichoques. Cada unidad ha sido elaborada especialmente en el túnel de viento y hasta los más insignificantes detalles de cada elemento se han refinado cuidadosamente en ese mismo lugar. Por lo tanto, el aire de penetración es canalizado ya por delante del eje delantero a través de conductos, siendo reenviado posteriormente hacia el difusor posterior mediante distintas derivaciones. De esta forma, se obtiene tanto una elevada presión aerodinámica como, simultáneamente, un homogéneo reparto de esa carga sobre ambos ejes.
El motor de diez cilindros, situado en posición central, tiene lubricación mediante cárter seco y se basa en una unidad atmosférica "V10” con 5,5 litros de capacidad, que se podría haber utilizado sin problema como versión de competición para luchar por la victoria en las 24 Horas de Le Mans. Sin embargo, para su empleo en este auto de serie, se ha aumentado la cilindrada a 5,7 litros, incrementando el diámetro de cilindros a 98 milímetros. Con la inmensa fuerza que proporciona el motor, el Carrera GT cumple de forma ideal todos los requisitos para poder utilizarlo competitivamente en circuitos permanentes de alta velocidad, pero respondiendo igualmente de manera perfecta a todas las exigencias que se puedan tener en lo relativo a la utilidad práctica cotidiana. Sin embargo, las impresionantes prestaciones que puede proporcionar, justifican seguramente el empleo del atributo "superdeportivo de calle”. La potencia máxima del motor es 450 Kw. o sea 612 CV a 8.000 revoluciones por minuto. El par motor máximo se eleva a 590 NM a 5.750 rpm y la velocidad máxima se sitúa en 330 kilómetros por hora. No obstante que estos registros causan indiscutiblemente una fuerte impresión, es esencialmente por su capacidad de aceleración que el Carrera GT penetra en hasta ahora desconocidas dimensiones: para acelerar de 0 a 100 Km. /h, requiere 3,9 segundos y la aceleración a 200 kilómetros por hora tarda únicamente 9,9 segundos.
También gracias al muy positivo ángulo que forma la "V” del motor, que es de 68 grados y a su cigüeñal situado en una posición muy poco elevada, el motor cumple los objetivos que se habían marcado los ingenieros que lo han creado. El pequeño ángulo que forman las dos líneas de cinco cilindros y la posición comparativamente inclinada de los conductos han sido necesarios para obtener el espacio requerido para implementar distintas medidas aerodinámicas, como por ejemplo los conductos y el elemento extractor de aire. Entre los distintos conceptos estudiados, los especialistas de Porsche han elegido el de diez cilindros con una capacidad de 500 centímetros cúbicos en cada unidad, ya que éste cumple de modo óptimo los requisitos para distribuir los gases de forma ideal. Las válvulas en cada cilindro y los conductos de admisión han sido optimizados desde el punto de vista del flujo de los gases que proporcionan el llenado óptimo de los cilindros y, por tanto el grado de efectividad termodinámica es posiblemente perfecto. El propulsor de diez cilindros, que se fabrica en el centro de producción de motores de Stuttgart-Zuffenhausen, se distingue igualmente por estar integrado al auto como elemento portante. Para mantener en un número lo más reducido posible tanto el número de elementos y componentes como el peso de la mecánica, se ha integrado de forma completa una alta cantidad de conductos de líquido refrigerante y lubricante en el bloque de fundición.
En consonancia con las exigencias que plantea la competición, este concepto permite eliminar además distintas conducciones y elementos de sellado externos. En efecto, el concepto de alto grado de integración no está orientado silo a lograr la mayor ligereza posible, sino que se ha implantado igualmente para obtener la máxima fiabilidad mecánica.
El motor de diez cilindros contribuye de manera muy considerable a la ligereza ideal del Carrera GT. Para ser exactos, el peso del propulsor es 214 kilogramos, para lo que se han empleado única y exclusivamente metales ligeros, en parte aleados con materiales mecánica y térmicamente muy resistentes. Como ejemplos, se podrían citar el cárter de cigüeñal y las tapas de cilindro, cuya aleación de metales ligeros se comporta prácticamente impasible ante condiciones de alta temperatura. Sin embargo, para poder construir el motor lo más corto posible, se ha renunciado a la incorporación de camisas convencionales. Más bien, se ha implementado un sistema muy
acreditado con los motores de competición llamado "closed deck”, según el cual cada cilindro es refrigerado mediante líquido a través de múltiples conductos.
Por otra parte, la superficie de las camisas, integradas en el bloque del motor, están revestidas con "Nikasil”, una aleación especial de níquel y silicio, que es más resistente al desgaste, y que minimiza la fricción entre los órganos mecánicos. Gracias a este diseño, se obtiene además una rigidez significativamente más alta del cigüeñal. Tampoco no hay que olvidar que 612 CV implican obviamente una adecuada refrigeración: el bloque de tipo "closed deck” ofrece al respecto unas ventajas muy importantes, ya que los cilindros, como ya se ha mencionado antes, están rodeados de conductos a través de los que fluye constantemente líquido refrigerante. Para dispersar de manera ideal el calor que transmiten los elementos al líquido refrigerante, se ha elegido el principio de "refrigeración de flujo transversal”, que asegura una homogénea refrigeración de todos los cilindros, incluso en condiciones de máximas cargas o solicitaciones. El sistema de refrigeración por líquido incluye tres radiadores situados en la parte frontal del coche.
 
Para poder soportar el elevado régimen máximo de 8.400 revoluciones por minuto, que es capaz de desarrollar este motor, se requería diseñar de forma adecuada al cigüeñal. Por la situación de los codos del elemento, se obtiene una carrera de pistones de 76 milímetros, que combinada con el antes mencionado diámetro de cilindros de 98 milímetros da matemáticamente una capacidad exacta de 5.733 centímetros cúbicos. El uso de un cigüeñal forjado asegura mínima inercia de masas y una máxima rigidez torsional. Para transmitir la carrera de trabajo del cigüeñal a los pistones se emplean bielas de titanio, cuyas características de muy alta resistencia y extraordinaria ligereza garantizan una alta estabilidad constante y la resistencia a regímenes de hasta 8.000 revoluciones.
Al igual que el cárter del cigüeñal, también las tapas de cilindro se corresponden con la ficha técnica de un clásico motor de competición. En el diseño de una sola pieza, están integrados tanto los conductos de aire adicional como distintos
 
alojamientos para los árboles de levas. El mecanismo de accionamiento de los árboles de levas es de tipo combinado, es decir, que consta de piñones y cadena. Esta solución, armonizada con balancines de válvulas fijos, garantiza la máxima rigidez del mecanismo de distribución y, al mismo tiempo, ínfimas masas oscilantes que permiten trabajar a este sistema con una óptima compacidad. Los árboles de levas en la admisión cuentan con el acreditado sistema de regulación que varia constantemente su funcionamiento, en un ángulo de 40 grados, al que Porsche ha patentado con el nombre de VarioCam.
Para transmitir la fuerza del motor a las ruedas motrices del Carrera GT, se instala una caja manual de seis marchas desarrollada especialmente para este modelo. Para este órgano mecánico son válidas las mismas exigencias que para el propio motor "V10”, es decir, diseño compacto, situación muy baja del centro de gravedad y máxima capacidad de rendimiento.
Para cumplir con estas exigencias, se requería que la caja de cambios pudiera instalarse transversalmente en la muy atlética parte trasera del auto, donde contribuye positivamente al reparto homogéneo del peso, pero sin influir negativamente en la situación del elemento difusor posterior. Gracias a las medidas del embrague de competición, también se ha podido renunciar al montaje de un volante de inercia de doble masa. En defecto de este elemento, se ha dado una forma especial a los árboles de toma de fuerza de la caja de cambios transversal, para que suplan las funciones del volante de inercia ausente. El eje principal consta de un elemento tubular, en cuyo espacio interior se aloja el segundo elemento sólido más largo similar a una especie de barra de torsión. De esta forma, ambos elementos actúan semejante a un resorte torsional, que amortigua los golpes al cambiar de marcha, a la vez que insonoriza la rumorosidad mecánica que emite la caja de cambios.
El Carrera GT es el primer coche que tiene un embrague cerámico "PCCC” (Porsche Ceramic Composite Clutch). Se observa con gran interés, que esta absoluta novedad se distingue por un mínimo diámetro de los discos de embrague, de manera que facilita la implementación de un muy poco elevado centro de gravedad del grupo propulsor. Otra ventaja también muy importante se refiere al escaso nivel de masas, que esas medidas compactas implican, lo que influye de modo positivo en el comportamiento dinámico del motor. Hasta ahora, estas exigencias específicas de la competición se podían cumplir únicamente a través de embragues de fibra de carbono, pero cuya duración es varias veces menor que la de un elemento cerámico, por lo que una solución de ese tipo quedó descartada, en referencia a la utilidad cotidiana de este superauto.
Detrás del "PCCC”, cuya duración supera incluso la de los discos de embrague convencionales, se esconde un diseño totalmente nuevo. Por lo que a esto se refiere, los ingenieros de Porsche aprovecharon la muy buena experiencia que tenían con
los discos de freno cerámicos (PCCB), evolucionando consecuentemente las propiedades de ese material, de manera que fuera posible adecuarlo para un embrague en seco con dos discos cerámicos. El material cerámico se distingue por sus múltiples cualidades. Como ejemplos, señalar la muy extremada dureza, la ligereza y –casi antes de otra cosa-una extraordinariamente larga duración.
Los dos discos de embrague cerámicos, que se fabrican de un compuesto de carburo de silicio reforzado con fibras de carbono, tienen un diámetro exterior de tan sólo 169 milímetros, que es un tamaño muy inferior comparado al de unidades convencionales, de vehículos de serie, que pueden tener un diámetro de hasta 380 milímetros.
El concepto del chasis del Carrera GT puede considerarse ya muy probado, incluso en condiciones de máximas solicitaciones, ya que se ha trasladado del 911 GT1, el coche que venció en la edición de 1998 de las 24 Horas de Le Mans. La valiosa experiencia que acumularon los expertos en aquella memorable ocasión, como por ejemplo con relación a las especiales exigencias en la parte del chasis elaborado con materiales compuestos de fibra de carbono, han trascendido hasta en los más insignificantes detalles de la puesta a punto del Carrera GT. Por esta razón, por mencionar únicamente un ejemplo, los triángulos de suspensión posteriores constan de elementos tubulares aerodinámicamente optimizados.
En suma, un elevado número de soluciones muy acreditadas con distintos coches de competición aseguran un magnífico comportamiento dinámico. Pero es más, porque los especialistas de Porsche no se han centrado únicamente en la capacidad del coche para competir en circuitos de alta velocidad,
sino que también se han preocupado de refinar muy cuidadosamente las aptitudes del vehículo para circular por vías públicas, por ejemplo en lo referente al confort de conducción. Esta tarea se ha ejecutado con perfección, en primer lugar, a través de la correspondiente regulación de los amortiguadores, pero que no ha sido, en lo más mínimo, para perjuicio del formidable carácter de competición del Carrera GT.
El comportamiento de precisión y la forma ideal de canalizar hacia el chasis las fuerzas que atacan en las ruedas se deben al empleo de unos ejes delantero y posterior de paralelogramo deformable formado por trapecios superpuestos. Los elementos elásticos de la suspensión fijados por la parte interior en distintos puntos del chasis monocasco son controlados –a través de elementos de reenvío-mediante varillas de tipo "pushrod” fabricadas de acero. Este principio de construcción se utiliza muy frecuentemente para los coches de competición con el fin de poder elegir libremente la relación de conexión entre distintos componentes, que son la rueda, la unidad espiral/amortiguador y el elemento estabilizador de antibalanceo. Esta libertad a la hora de elegir las características concretas asegura un comportamiento muy exacto de todos los elementos de suspensión y un adecuado nivel de suspensión, ya sea al circular a baja como a alta velocidad.

Distintos elementos de suspensión fabricados de aluminio y provistos de robustos alojamientos canalizan hacia el bastidor monocasco las fuerzas de ataque que actúan sobre las ruedas. Al igual que en un coche de competición, los elementos de suspensión van unidos al chasis mediante tornillos y unidades de amortiguación de goma, de manera que proporcionan un extraordinario comportamiento de suspensión de las ruedas. Para reforzar aún más el magnífico comportamiento dinámico del coche, éste tiene dirección asistida, que se distingue por la buena agilidad que proporciona al conductor. Para eliminar todo tipo de vibraciones, la columna de dirección de seguridad va alojada directamente de forma rígida en el chasis monocasco, a través de múltiples pernos de fijación.
El Carrera GT tiene discos de freno cerámicos. De hecho, Porsche fue el primer fabricante que instaló este tipo de elementos en un vehículo de serie, después de que los presentara como primicia en combinación con el 911 GT2, de

2001 (ver nota). De todas formas, para instalarlo en el Carrera GT, se ha optimizado continuamente el sistema "PCCB” ((Porsche Ceramic Composite Brake), cuyas medidas son además más amplias. Como ejemplo, cabe señalar que el diámetro de los discos perforados compuestos por cerámica, refuerzos de fibra y unos muy efectivos canales de ventilación similares a una turbina, es tamaño de estos es de 380 milímetros delante y detrás, 30 Mm. más que en el 911 GT2 y el espesor de estos elementos es de 34 milímetros.
En relación a los discos convencionales, los elementos cerámicos "PCCB” se distinguen por pesar aproximadamente la mitad que unos de fundición gris. En combinación con las también nuevas pastillas de freno, los discos "PCCB” proporcionan desde el primer momento muy elevados y, antes de nada, constantes valores de fricción durante toda la frenada. En muy pocas centésimas de segundos, el conductor dispone del máximo rendimiento de frenado.
El desgaste es extremadamente insignificante, y las reservas de seguridad se sitúan en niveles muy elevados, incluso en condiciones de máxima solicitación. Con el propósito de obtener máxima rigidez, se instalan pinzas de freno de aluminio de tipo monobloque con seis pistones y pintadas, como ya es típico, en color amarillo. Estas unidades disponen de alojamientos muy robustos y rígidos en el elemento portarrueda. Esto incrementa significativamente la dosificabilidad de la presión de frenado y optimiza la buena sensación de tacto que transmite el pedal. La efectividad de frenado se debe igualmente al refinado diseño de la unidad servofreno, que permite crear muy deprisa la necesaria presión de frenado.
Para el Carrera GT se han desarrollado llantas especiales en diseño de cinco radios de medida 19” delante y 20” detrás. Estas llantas se fabrican de magnesio forjado, siguiendo un procedimiento especial que se utiliza por primera vez con un vehículo de serie. Se trata de un avanzado método de elaboración, que mejora la resistencia duradera del material y que permite un diseño extremadamente ligero. No obstante que son extremadamente rígidas y robustas, las llantas de magnesio forjado también son cerca de un 25 por ciento más ligeras que similares elementos de aluminio de fundición, lo que implica lógicamente una significativa disminución de las masas suspendidas. Estas cualidades influyen de forma positiva en la capacidad de tracción, pero también en el comportamiento exacto de los resortes y amortiguadores de las suspensiones, otro detalle también interesante para los amigos de la competición: para asegurar que las ruedas pueden cambiarse en un mínimo de tiempo, se utilizan sistemas de fijación central, en lugar de los varios tornillos habituales.
Por otra parte, también se han desarrollado expresamente unas nuevas cubiertas con banda de rodadura extremadamente ancha; las de delante son de medida 265/35 ZR19 y las de atrás de 335/30 ZR 20. Estas han sido elaboradas de forma muy cuidadosa para que proporcionen un máximo de tracción y óptima adherencia, con resistencia a la conducción rápida y, por último, para que se desgasten mucho menos que otros modelos de cubiertas de categoría y características similares.
No obstante que el Carrera GT es un clásico descapotable de tipo roadster, no tiene que permanecer en el garaje cuando la meteorología se muestra menos apacible. Para ello, se ha desarrollado un sistema de techo desmontable especial de uso
muy fácil. Éste se compone de dos paneles de construcción ligera, que pueden desmontarse con comodidad a través de dos enganches rápidos y transportarse del mismo modo en el alojamiento anterior de la carrocería.
Los enganches de los elementos de techo soportan con perfección fuerzas aerodinámicas de muy alto nivel.
El espacio interior del Carrera GT se distingue por una atmósfera funcional semejante a un vehículo de competición. Se observa que en esta parte del vehículo domina igualmente la ligereza, que se ha implementado con la ayuda exclusiva de materiales de alta tecnología.
Conforme a esta pauta, llama mucho la atención la cuidadosa elaboración del cuero, pero abundan igualmente el carbono y el magnesio. Los componentes reforzados con fibras de carbono se emplean en distintos puntos, como por ejemplo en las aberturas inferiores de las puertas, bien pintados y de forma armonizada con las estructuras de magnesio o bien lucen el atractivo aspecto natural de la fibra de carbono bajo un barniz claro sellante, como por ejemplo en los paneles de puerta. Pero no obstante las muchas similitudes con un coche de competición, los diseñadores no han remitido en su afán de implementar un máximo de confort y comodidad para los ocupantes. Como ejemplos, basta con citar el sistema de navegación, el equipo de sonido Bose, el filtro de polvo y polen con carbón activo y el equipo climatizador (por razones de peso sólo si el cliente lo solicita).
La consola central, que fluye dinámicamente hacia arriba, consta de material compuesto revestido con material de magnesio galvanizado.
Aproximadamente a media altura, justo al lado del volante, se encuentra la palanca de cambio revestida con cuero, cuyo pomo elaborado con madera de haya y roble trae a la memoria recuerdos de una antigua época del automovilismo de competición. De hecho, ya en 1970, la consecuente reducción del peso fue una de las claves del éxito que obtuvo Porsche en Le Mans. El vehículo victorioso en aquella edición de esa mítica prueba fue un 917, que tenía una palanca selectora elaborada con madera de balsa.
Los asientos de diseño totalmente nuevo destilan una máxima pureza deportiva. Ambas plazas están revestidas con cuero de muy alta calidad armonizado con el color interior y disponen de regulación en distancia, pero que es de tipo manual, ya que los servomotores para ajustar los asientos están fuera de sitio en los coches de competición de pura raza.
De esta forma, cada unidad aporta una disminución del peso del orden de dos kilogramos. Es también la primera vez, en el sector de la fabricación de coches de serie, que los armazones de asiento se fabrican de material compuesto reforzado con fibra de carbono y fibra de aramida irrompible, que es más elástica que la de carbono. El empleo de esta combinación de materiales pone un buen ejemplo de cómo puede ser un moderno diseño inteligente, en lo referente al empleo selectivo de materiales de alta tecnología. Esto queda muy bien reflejado en la asombrosa ligereza de los asientos: mientras que un asiento Porsche de serie pesa más de 20 kilogramos y el de un GT3 aún 13,1 kilogramos, el peso del asiento del Carrera GT es 10,7 kilogramos.
Como opcional sin sobreprecio se puede contar con un equipo de navegación integrado en la radio del Carrera GT. Este módulo llamado Porsche Online Pro incluye un sistema de sonido Bose.
Llama la atención que el aparato completo pesa únicamente 1,5 kilogramos, y que se compone de tres módulos independientes. Además de las clásicas funciones de audio, el sistema Porsche Online Pro incluye las de navegación y de teléfono de tres bandas con equipo "sin manos”.Esta combinación permite visualizar mensajes breves de tipo "SMS” y recibir informaciones actuales de Internet (función WAP) a través de una pantalla digital integrada. Cada unidad Porsche Online Pro tiene una dirección de correo electrónico o "e mail” independiente. Mediante el reproductor de CD también se pueden escuchar archivos comprimidos de sonido, grabados en un soporte digital de tipo "MP3”. Por debajo de la ranura de inserción del lector de CD, se encuentra una abertura adicional para insertar tarjetas de tipo "MMC” ((Multi Media Cards), que son unos soportes de gran capacidad para grabar horas enteras de temas musicales.
Para el superdeportivo Porsche Carrera GT, el especialista de alta fidelidad Bose ha desarrollado un sistema de sonido especial orientado estrictamente a cumplir las ya mencionadas pautas de máxima ligereza y compacidad, y que permite emplazar de forma ideal a los parlantes, que armonizan con la arquitectura interior del nuevo deportivo. La alta capacidad de rendimiento de este sistema se refiere, por ejemplo, al muy significativo nivel de fuerza sonora que transmiten las unidades de graves. De hecho, los espacios huecos de los largueros laterales del chasis monocasco se utilizan como cuerpo de resonancia. En combinación con dos unidades de graves, dos de medios y dos de agudos, así como dos amplificadores finales digitales de 100 vatios y un módulo de ecualización analógica, este equipo de audio da todo tipo de satisfacciones.
El equipo de serie del Carrera GT incluye cinco elegantes piezas de equipaje de cuero armonizado con los colores interiores del
coche (terracota, gris oscuro natural, marrón ascot/negro natural).
Cada maleta, maletín o bolsa de equipaje armoniza de modo perfecto con el Carrera GT en cuanto a conformación y lugar de transporte, lo que eleva el disfrute de este auto excepcional.
Datos técnicos del Carrera GT :
Carrocería
Roadster con techo de dos piezas fabricado de material plástico reforzado con fibra de carbono (CfK), 2 plazas, motor central, bastidor monocasco tipo "monocoque" de fibra de carbono CfK y módulo portagrupos de CfK, airbags frontales y laterales de conductor y acompañante, maletero en la parte anterior de la carrocería, depósito detrás del espacio interior y alerón posterior retráctil.

Aerodinámica: Cx =0,39

Motor
Atmosférico "V10", ángulo de 68 grados entre las dos filas de cilindros, bloque de aleación ligera de tipo "closed deck" con camisas de Nikasil, bielas de titanio, culatas de aleación ligera con
4 válvulas por cilindro, 4 árboles de levas en culata, distribución variable (continua, tipo VarioCam) en la admisión, autorregulación hidráulica de válvulas, lubricación por cárter seco, sistema de escape subdividido en dos tramos con, respectivamente, un catalizador metálico de tres vías,4 sondas lambda para regulación de la mezcla y diagnóstico, sistema OBD, gestión del motor ME 7.1.1, encendido electrónico con bobinas independientes (10 unidades), inyección secuencial multipunto, acelerador electrónico.
Diámetro 98 Mm.
Carrera 76 Mm.
Cilindrada 5.733 CC
Compresión 12,0 a 1
Potencia máxima 450 Kw. (612 CV) a 8.000 rpm.
Par máximo 590 Nm. a 5.750 rpm.
Potencia específica 78,5 Kw. /litro (106,73 CV/litro)
Régimen máximo 8.400 rpm.
Tipo de combustible: Súper plus (RON/MON 98/88) sin plomo

Sistema eléctrico: 12 voltios, alternador trifásico 2.100 W, capacidad de batería 60 Ah o 80
Ah (con climatizador)

Transmisión de fuerza: Motor y cambio acoplados forman la unidad propulsora, tracción trasera mediante semiejes biarticulados, embrague cerámico "PCCC" (Porsche Ceramic Composite Clutch) y cambio manual de seis marchas. Diámetro del embrague 169 Mm.

Chasis
Eje delantero: eje elástico de paralelogramo deformable, formado por triángulos superpuestos con control de brazos telescópicos y barra estabilizadora mediante "pushrods", dirección asistida de cremallera. Resortes helicoidales cilíndricos, con amortiguadores interiores accionados por presión de gas.

Eje trasero: eje elástico de paralelogramo deformable, formado por triángulos superpuestos con control de brazos telescópicos y barras estabilizadoras mediante "pushrods".
Resortes helicoidales cilíndricos, con amortiguadores interiores accionados por presión de gas.

Frenos: Sistema de doble circuito con antibloqueo de frenos, pinzas monobloque de aluminio con seis pistones delante y detrás, discos de freno cerámicos, con conductos de ventilación tipo turbina, 380 Mm. de diámetro delante y detrás (PCCB: Porsche Ceramic Composite Brake), unidad servofreno accionada de forma hidráulica.

Llantas y neumáticos: Llantas de magnesio con fijación central. Delante 9 ½ J x 19 con
265/35 ZR 19. Detrás 12 1/2 J x 20 con 335/30 ZR 20.

Pesos: Vacío DIN 1.380 Kg.
Peso máximo admitido: 1.600 Kg.

Medidas 
Largo 4.613 Mm.
Ancho 1.921 Mm.
Alto 1.166 Mm.
Batalla 2.730 Mm.
Ancho de vías delante 1.612 Mm.
Ancho de vías detrás 1.587 Mm.
Capacidad de maletero medida según método VDA (total): 76 litros.

Capacidad de depósito de combustible:
92 litros.


Prestaciones

Velocidad máxima: 330 Km. /h.
Aceleración
0 – 100 Km. /h 3,9 seg
0 – 160 Km. /h 6,9 seg
0 – 200 Km. /h 9,9 seg
0 – 1.000 mts 20,0 seg.
Consumo de combustible (¿?)
Consumo promedio 17,8 litros (Norma UE)
Urbano 28,3 litros
Extra urbano 11,7 litros
Emisiones CO 2 429 g/Km. (Norma UE)
 
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