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Si
hablamos de los autos más rápidos del mundo fabricados
en serie podemos mencionar a los increíbles Porsche Carrera
GT o Ferrari F50, sin duda dos de los ejemplares más
espectaculares dentro del segmento de súper deportivos
de la era moderna. Estos modelos son sin dudas muy populares,
aunque hay un sinnúmero de pequeños emprendedores
que construyen contra viento y marea sus sueños más
osados. Tal es el caso de Christian Von Koenigsegg, un sueco
que ha dado su apellido a este modelo radical que hoy te presentamos
en PowerZone.
Este es un biplaza de 655 CV que utiliza la más sofisticada
tecnología de competición. Casi un F1 para rodar
por la calle. Christian von Koenigsegg empezó a trabajar
sobre este proyecto en 1994, pero no fue hasta el Salón
de Paris de 2000 cuando se presentó en sociedad a tan
maravillosa máquina. Ya en el Salón de Ginebra
de 2002 se entregó la primera unidad, la cual se diferenciaba
bien poco de la presentada dos años antes. El |
tamaño
de este aparato biplaza es bastante pequeño, ya que mide
4.190 Mm. de largo, es bastante ancho con 1.990 Mm. y muy bajo,
gracias a tan solo 1.070 Mm. de altura máxima.
Su nombre es Koenigsegg CC (Competition Coupé) y es fabricado
completamente en la localidad de Olofström, Suecia. El
fabricante, Koenigsegg, no es un Tuner; su creación no
está basada en un sedán con motor modificado y
ni siquiera le encargó a alguien más la creación
del motor, como en el caso del V12 de BMW que por ejemplo mueve
al veterano y aún sofisticado McLaren F1, uno de sus
más cercanos rivales en cuanto a desempeño, a
pesar de ya no estar en producción. |
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El
motor es una joya, se encuentra colocado en posición
central y se trata de es V8 de 4,7 litros de cilindrada que
adopta un compresor e intercooler, gracias a los cuales entrega
la friolera de 655 CV a 6.800 rpm, con un par máximo
de 750 Nm a 5.000 rpm. El peso de éste motor es de tan
solo 240 Kg., cifra debida a los materiales de alta calidad
que lo componen. El uso de la fibra de carbono, el titanio y
una aleación de aluminio utilizada en aviación
se encuentran con facilidad en esta creación sueca. Con
esto se pueden hacer una idea del tipo de coche que es. No hay
límites para él.
El sistema de lubricación es por cárter seco,
por lo que se ha colocado el motor más bajo, mejorando
así al centro de gravedad. En conjunto con una aerodinámica
y un reparto de pesos perfectamente estudiados se logran velocidades
infartantes al transitar las curvas, en ese terreno el Koenigsegg
se convierte en un auténtico pura sangre de competición.
El |
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coeficiente
aerodinámico es de 0.30 y para lograr tal cifra se efectuaron
extensas pruebas en el túnel de viento de Volvo en Gotenburgo,
Suecia.
La tracción es a las ruedas traseras y se realiza a través
de una caja de seis marchas con comando opcional secuencial
o bien con controles a ambos lados del volante, este sistema
de “Paddle Shift” es una herencia directa de los
autos de fórmula 1 y acompaña el espíritu
de este súper deportivo. |
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En
cuanto a los frenos podemos decir que son enormes, los discos
delanteros son de 330 Mm. de diámetro y utilizan pinzas
de seis pistones delante y discos de 315 Mm. con pinzas de 4
pistones detrás. Las cubiertas tienen unas medidas no
precisamente pequeñas, montando unas 245/40 delante y
315/40 detrás. Las llantas son realmente preciosas y
su espectacular diseño se acompaña de la tecnología
más alta de construcción, basada en el uso del
magnesio y realzadas por su diámetro de 18 pulgadas.
Los amortiguadores se han confiado a la carismática Öhlins
y son regulables, este fabricante sueco que también es
proveedor del equipo Newman-Haas de CART ha desarrollado estos
elementos que poseen control electrónico de ajuste, para
que el conductor pueda controlar la distancia al piso en el
caso de manejo en ciudad, durante el acceso a rampas u otros
inconvenientes de despeje con el piso.
Llegamos a la otra maravilla del Koenigsegg: el chasis. Este
es un monocasco termoformado en fibra de carbono y resina |
| epóxica.
Además del CC, anteriormente sólo el McLaren F1
y el Ferrari F50, los cuales ya no están en producción,
poseían esta característica utilizada en Fórmula
1 y en la CART. La carrocería también esta fabricada
con fibra de carbono y la rigidez torsional es altísima
con 28.100 Nm/grado. El subchasis delantero es de acero y el
techo también es de fibra de carbono y se puede extraer,
conformando una carrocería del tipo “targa”
o semi-descubierto. En este caso, el techo es guardado en el
frontal, en un pequeño espacio debajo del capó.
El chasis es completamente plano por debajo, para reducir la
resistencia, y los túneles de efecto Venturi en la parte
trasera del Koenigsegg lo pegan al piso a altas velocidades. |
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El
interior es muy refinado, con detalles de piel, aluminio y fibra
de carbono. Tanto los asientos, como el volante y los pedales
son ajustables. El equipamiento es muy completo (con el precio
que tiene más le vale), e incluye el ABS, control de
tracción, airbag frontal, faros de xenón, cierre
centralizado, alarma con inmovilizador, levanta vidrios eléctricos,
navegador, cargador de discos compactos y dirección asistida.
En opción quedan los cinturones de seguridad de seis
puntos de anclaje, las estructuras de Kevlar para absorber la
energía en posibles impactos, el acceso inalámbrico
a Internet, la cámara de vista trasera y el teléfono
satelital. Con todo esto, las prestaciones son un autentico
escándalo, más dignas de un coche de ficción
que de realidad. La aceleración de 0 a 100 Km. /h es
de tan solo 3,2 segundos y la velocidad máxima es de
390 Km. /h. Es capaz de soportar fuerzas laterales en aceleraciones
al máximo de 1,15 G y frena desde 100 hasta 0 Km. /h
en 42 metros.
Este auto dispone del sistema KACS (Koenigsegg Advanced |
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Control
System) que le permite al conductor ajustar sus preferencias
de suspensión, temperatura interior, espejos, aerodinámica,
y agarre al piso de acuerdo a su elección.
Con el precio y las prestaciones de semejante “monstruo”,
la marca ofrece un curso gratuito de conducción del Koenigsegg,
totalmente necesario si uno quiere sacar la quinta esencia del
coche. El comprador también puede elegir los reglajes
de la suspensión, tanto en altura como en dureza, la
aerodinámica, el tipo de frenos y el reparto de frenada,
siempre ayudado y recomendado por un especialista. Sin duda,
estamos ante una auténtica obra de arte, con un valor
superior a los 300.000 €. Si es caro o no, júzguenlo
ustedes mismos. Siempre habrá gente para adquirir un
coche tan sensacional como éste, para disfrutarlo al
máximo sabiendo que lo más seguro es que es casi
imposible que se cruce con otro igual. Esta exclusividad es
un valor añadido al incalculable precio que puede alcanzar
de aquí a unas décadas…ya que hasta puede
ser una rentable inversión a largo plazo. |
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PowerZone-Uruguay
Tuning & Altas Prestaciones ®
Junio 2004
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